De acuerdo con el reporte entregado por el comandante de la Séptima División del Ejército, general Juan Carlos Ramírez, las acciones se han concentrado en las subregiones del Bajo Cauca y el Oriente.

En un análisis realizado por la institucionalidad, verificando cifras del 2018 y 2019, se puede concluir que las estructuras al margen de la ley han comenzado a emigrar sus economías criminales hacia el Oriente del departamento.

Acciones en el Bajo Cauca

Durante 2018 fueron destruidos 106 laboratorios para el procesamiento de pasta base de coca y uno de clorhidrato de cocaína en el Bajo Cauca.

Además de la neutralización de estos lugares, se adelantó la erradicación de cerca de 1.400 hectáreas de cultivos ilícitos.

En lo que va corrido de este 2019, han sido hallados 35 laboratorios y se ha logrado la erradicación de más de 2.000 hectáreas de cultivos ilícitos.

El problema en el Oriente de Antioquia

En esta subregión del departamento, las autoridades en 2018 ubicaron 4 sitios destinados al procesamiento de pasta base de coca y 8 al de clorhidrato de cocaína.

En lo corrido del 2019, se han desmantelado 2 laboratorios de pasta base de coca y 2 para el procesamiento de clorhidrato de cocaína.

Según el Oficial, en Antioquia la primera parte de la cadena del narcotráfico tiene como epicentro al Bajo Cauca y la segunda ha emigrado al Oriente.

Según estudios realizados por la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional, de una hectárea de hoja de coca, compuesta por cerca de diez mil matas, se obtienen 2.6 kilos de pasta base de coca que luego es transformada en 2.1 kilos de clorhidrato de cocaína, lista para ser distribuida en las redes de narcotráfico, cuyo precio en Colombia es de cerca de 4.5 millones de pesos. Ese mismo kilo de droga puesto en Estados Unidos tiene un costo de cerca de 34 mil dólares y en Europa 59 mil dólares.