La niña Sindy Johanna Toro Pérez, de doce años de edad y cuyo cadáver fue hallado en la vereda Pedregal Alto, del corregimiento San Cristóbal, murió estrangulada y su cuerpo presentaba signos inequívocos de abuso sexual.

El cuerpo sin vida fue hallado desnudo el pasado martes 13 de agosto en inmediaciones de la unidad deportiva de San Cristóbal. Según el dictamen de Medicina Legal, la menor presenta signos de estrangulamiento y acceso carnal.

La Policía capturó a Martín Antonio Vázquez Uribe, de 24 años de edad, señalado de ser el presunto responsable de abusar sexualmente y asesinar a la menor.

La Fiscalía General de la Nación solicitó que le fuera impuesta medida de aseguramiento en centro carcelario, requerimiento que fue aprobado por un juez penal municipal de Medellín, con funciones de control de garantías.

Sindy salió de su casa a la tienda el día anterior, lunes, con unos conocidos de la familia. Desde ese momento la madre no tuvo más información sobre la menor. Vecinos manifestaron haber visto a la víctima por última vez en compañía de Vázquez Uribe por la cancha del sector. Cuando fue capturado, la Policía le encontró el celular de la víctima.