Alerta por extinción del pueblo Sikuani en el Alto Vichada

Compartir:
Tal realidad se vive alrededor de un terreno en litigio desde hace 30 años y sobre el cual se llegaron a algunos acuerdos hace 9 años en reuniones realizadas en la zona, donde el Estado Colombiano, se comprometió a realizar los trámites pertinentes para que finalmente estos terrenos pasaran a manos indígenas y aclarar las situaciones que se habían generado entre campesinos, colonos e indígenas.
Compartir:
Compartir:

La Asociación de Cabildos Indígenas Kaliawirinae del Alto Vichada, a través de un comunicado, hace un urgente llamado al Estado colombiano ante la grave situación que se presenta en el municipio de Cumaribo.

Advierten que la situación de tierras en la región del Alto Vichada, dilatada por años, ha dado como resultado una fuerte tensión con los habitantes indígenas de esta zona y que ponen en riesgo la vida de las personas en este territorio.

El pueblo Sikuani es uno de las comunidades que la Corte Constitucional en el Auto 004 del 2000 advierte que se encuentra en peligro de extinción física y cultural.

Este peligro se hace evidente en la falta de tierras que no fueron reconocidas como parte de su territorio ancestral, que han motivado una alta tensión que se vive en el corregimiento de Tres Matas del Municipio de Cumaribo.

Tal realidad se vive alrededor de un terreno en litigio desde hace 30 años y sobre el cual se llegaron a algunos acuerdos hace 9 años en reuniones realizadas en la zona, donde el Estado Colombiano, se comprometió a realizar los trámites pertinentes para que finalmente estos terrenos pasaran a manos indígenas y aclarar las situaciones que se habían generado entre campesinos, colonos e indígenas.

Al no tener respuesta del Estado y a pesar que los indígenas esperaron pacientemente, la necesidad urgente de tierras para la sobrevivencia física, y viendo cómo estas tierras estaban siendo apropiadas por campesinos, colonos y empresas sin que nadie lo impidiera, los Indígenas del Pueblo Sikuani del Resguardo de Guacamayas decidieron ingresar al terreno en cuestión, ocupación que se mantiene en la actualidad desde el mes de febrero.

Al parecer, de este terreno se han ido apropiando varias personas que han hecho uso de él y lo han ido traspasando sin respaldo claro para los indígenas de la propiedad.

Se ha visto al Esmad dirigirse a la zona en cuestión junto con la Secretaria de Gobierno del municipio de Cumaribo. En esta zona actualmente hay más de 30 familias que se han venido estableciendo, hombres, mujeres y niños.

Todo indica que el Esmad tiene orden de desalojar al Pueblo Sikuani de este terreno a pesar de que no existe la claridad suficiente sobre la propiedad y por principio encontrándose en territorio ancestral Indígena, donde yacen entierros de sus antepasados y lugares sagrados para ellos en su cosmovisión.

Se teme que esta situación derive en hechos que terminen poniendo en riesgo la vida e integridad de las personas involucradas. Esta situación se puede tramitar justamente con la intervención del Estado, con diálogo como lo han venido solicitando las comunidades desde hace años legalmente y por lo tanto como asociación hacen un llamado a las autoridades en cabeza del Ministerio del Interior, con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo para que atienda los requerimientos de este difícil momento.

Igualmente, hacen un llamado a la Procuraduría General de la Nación para que este vigilante de la actuación de la Fuerzas Armadas involucradas en la diligencia. Asimismo, advierten a las demás instituciones que tiene responsabilidad en esta situación para que a la mayor prontitud puedan atender de manera diligente la situación a fin de que regrese la calma a esta parte del país.

De igual manera, hacen un llamado a la comunidad internacional en cabeza de Naciones Unidas para que con su presencia pueda garantizar el respeto y protección de los Derechos Fundamentales de las personas y las comunidades.

Finalmente, la Asociación de Cabildos solicita a la Defensoría del Pueblo, al Ministerio del Interior, a la Procuraduría General de la Nación y a la comunidad internacional, a través de la Oficina del Alto Comisionado para los DD. HH., que se hagan presentes y permitan un diálogo frente a lo que ellos consideran es su legítimo derecho a la tierra ancestral.

Compartir:
Total
0
Shares