Allegados a Natalia Urrego Atehortúa, la mujer de 25 años asesinada el pasado miércoles 9 de enero en el barrio La Pradera, de la comuna 13, San Javier, indicaron a este medio de comunicación que ese día, segundos después de realizado el acto criminal, una patrulla de la Policía interceptó a los presuntos asesinos, quienes se movilizaban en un vehículo Chevrolet Aveo color blanco.

Fue un par de cuadras abajo de la calle 49AC con carrera 95B, sitio en el que se registró el hecho de sangre.

Sin embargo, por alguna razón que se desconoce, los uniformados dejaron ir a los sujetos que se desplazaban en el automotor.

“Recibieron la orden por radio. Un comandante les dijo que los dejaran seguir. Es un oficial de alto rango. Sabemos el nombre, pero lo omitimos. Vamos a poner en conocimiento de la Procuraduría este hecho que es a todas luces ilegal, que demuestra la connivencia de la Policía con la delincuencia en la ciudad”, dijo una persona cercana a la víctima.

La mujer, que estaba en la ciudad de vacaciones y residía actualmente en una ciudad de Brasil, estaba en compañía de un amigo cuando fue baleada en las afueras de un establecimiento comercial. El caso, según trascendió, tendría relación, presuntamente, con una red de lavado de dinero a nivel internacional, versión que es materia de investigación.