Bruselas suma más preocupaciones sobre la independencia judicial húngara

El comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, da un discurso mientras participa en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum el 30 de septiembre en Madrid. EFE/ Javier Lizón
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Bruselas, 18 de noviembre de 2022.- La Comisión Europea dijo este viernes que han surgido “nuevas preocupaciones” sobre la situación del Estado de Derecho en Hungría desde la última vez que los socios de la Unión Europea debatieron la cuestión, hace meses, pese a que las conversaciones con Budapest sobre el tema “van por buen camino”.

Así lo ha explicado el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, tras participar en el Consejo de Asuntos Generales en el que los países de la UE han vuelto a celebrar una audiencia con Hungría en el proceso por su incumplimiento continuo de los valores europeos (conocido como Artículo 7), que se alarga ya casi cuatro años.

“Aún hay preocupaciones importantes que cubren varios aspectos claves del Estado de derecho. Además, hemos percibido que han surgido nuevas preocupaciones desde la última audiencia formal. Es importante que los canales de comunicación sigan abiertos”, señaló en una rueda de prensa Reynders, que enumeró una serie de áreas en las que las decisiones del Gobierno húngaro no se alinean con los estándares europeos.

Además de este proceso -en el que los avances son improbables porque las posibles sanciones requieren unanimidad-, sobre la mesa sigue el expediente que Bruselas abrió a Hungría mediante el mecanismo que condiciona el desembolso de fondos europeos al respeto del Estado de Derecho, por el que ha propuesto congelar el desembolso de hasta 7.500 millones de euros a Budapest.

El Gobierno de Viktor Orbán tiene hasta este sábado para demostrar avances en las 17 reformas que ha prometido acometer para evitar la suspensión de estos fondos, algo que Bruselas debe verificar en un informe que trasladará a los Estados miembros para que tomen una decisión al respecto.

La Comisión puede concluir que Hungría ha avanzado lo suficiente en la adopción de medidas como para cerrar el expediente, pero también determinar que el Gobierno húngaro no ha progresado lo necesario y recomendar a los países la congelación efectiva de los recursos; o reconocer que ha habido algunas mejoras y rebajar la suspensión de fondos a una cifra inferior.

La decisión final correrá a cargo de los ministros de Finanzas de los Veintisiete en su reunión del día 6 de diciembre, en la que tendrán sobre la mesa el informe elaborado por los servicios de la Comisión Europea.

De forma paralela, el Ejecutivo comunitario sigue negociando con Hungría su plan de recuperación y resiliencia, que prevé el desembolso de 5.800 millones en ayudas directas y préstamos.

Sobre este plan, Reynders señaló que Bruselas trabaja para completar su evaluación “pronto” y precisó que, incluso si se llega a un acuerdo sobre el plan de recuperación húngaro, “será de importancia máxima” que Hungría implemente de manera efectiva todas las reformas que ha prometido para salvaguardar la independencia de su poder judicial.

Aunque se aprobase el plan pospandemia húngaro, Budapest tendrá que demostrar que va cumpliendo los hitos acordados antes de recibir el dinero, situación en la que se encuentra ahora también Polonia.

EFE

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