Al cumplirse una semana de movilizaciones en las calles de las principales ciudades, en una demostración de masivo enfado con el Gobierno Nacional, el escollo ahora es encontrar una hoja de ruta de diálogo que satisfaga a las partes para empezar a buscar consensos.

Por ahora, el presidente Iván Duque, en el marco de lo que él llama conversación nacional, ha puesto el énfasis en que lidera un gobierno dispuesto a escuchar, mientras que la contraparte ha continuado con la exhibición de nutridas marchas principalmente en las capitales.

De hecho, desde que convocó una conversación nacional, el mandatario ha sostenido reuniones con el comité del paro, los sindicatos, algunos educadores y alcaldes y gobernadores electos.

No obstante, el comité nacional de paro, primero, y los líderes estudiantiles, ayer, no consideraron oportuna la conversación propuesta por Duque y pidieron un trato diferencial para buscar soluciones a su problemática. Ellos quieren un diálogo directo.

Alejandro Palacio, presidente de la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles (Acrees), explicó que buscan un diálogo directo entre el comité del paro y el Gobierno Nacional.

“Como Acrees no decidimos asistir porque nosotros nos acogemos a las decisiones del comité del paro y lo que decimos es que el diálogo debe ser directo y no darle largas a este asunto”, plantea Palacio.

Y si bien el diálogo no se ha roto, la posición del comité y de los estudiantes sin duda le plantea el reto al Gobierno de encontrar la fórmula para impulsar las conversaciones con los líderes de las marchas, con el fin de llegar a acuerdos que permitan superar el actual descontento.

Pero, también, cuáles serían los mecanismos que permitirían adelantar el esperado diálogo entre las partes.

Cabe recordar que el comité del paro le presentó a Duque un pliego de 13 puntos que, en opinión de sus integrantes, son claves en la negociación directa que pretenden.

Esta posición fue reiterada ayer por los organizadores de las protestas a la Mesa Directiva del Senado y los voceros de los partidos políticos.

“Solicitamos al señor Presidente, como jefe de Estado, que reconsidere la iniciación de diálogos o conversaciones directamente con el Comité Nacional del Paro”, reza una comunicación conjunta conocida después de la reunión, en el Capitolio.

Este anuncio tuvo el respaldo, al menos en el papel, de los partidos políticos a través de sus voceros, los cuales acompañaron la invitación del presidente del Congreso, Lidio García.

“Avanzamos, escuchamos a los líderes de la protesta, los partidos, el Congreso, buscamos una solución al paro nacional: presidente Duque, reúnase con los líderes del paro”, escribió en su cuenta de Twitter Lidio García.

El Congreso también se comprometió a trabajar en la construcción de una serie de iniciativas que van a ayudar a superar la actual crisis. “El Senado se dispone desde ya a laborar continuamente en el periodo de receso sobre los temas de agenda legislativa y control político, relacionados con las peticiones del Comité Nacional de Paro”, agregó el presidente del Congreso.

Para varios observadores, el hecho de que todavía no se haya encontrado la fórmula para echar a andar las negociaciones es normal en este tipo de diálogos, de los cuales está pendiente todo el país.

Precisamente ayer, en la instalación de la mesa de educación, que se creó en el marco de la conversación nacional, el presidente Duque reconoció las aproximaciones con el Comité de Paro tiene y lo invitó “a participar en todas estas mesas, porque es una conversación mucho más amplia”.

“Aislar el debate solamente en un sector de la población, sabiendo que esto toca las regiones, los estudiantes, los grupos, los maestros, la misma formación, la distribución, pues me parece que sería aislar, quizá, la conversación más importante que tiene el país”, puntualizó.

En este proceso de generar el ambiente para que las partes se sienten a dialogar, el procurador General, Fernando Carrillo, entró a terciar y ofreció sus buenos oficios. El jefe del Ministerio Público envió una carta al presidente Duque en la que le propuso una “hoja de ruta” para destrabar las negociaciones la cual consiste, básicamente, en acercar, en un mismo escenario, a sectores diversos, pero sin la imposición de agendas.

“El éxito de este proceso requerirá de todas las partes mucha capacidad de escucha, flexibilidad y disposición a hacer ajustes y aprendizaje, de tal forma que contribuya a generar una mayor institucionalidad para el diálogo social y que sea apropiado para toda la sociedad”, dice Carrillo. Uno de los requisitos fundamentales que señala Carrillo es generar hechos de confianza entre las partes.

Tomado de El Tiempo