John Jairo Esquivel, alias El Tigre, (primero de izquierda a derecha en la imagen) era uno de los hombres de confianza del paramilitar Jorge 40. Estuvo detrás de las peores masacres perpetradas por grupos paramilitares en Bolívar y César. Las autoridades le atribuyen por lo menos 400 homicidios y casi 500 desplazamientos forzados. Aunque hace unos años se acogió a la ley de Justicia y Paz, y pese a sus graves antecedentes, Esquivel estaba libre. Sin embargo, agentes del Gaula de la Policía lo capturaron en la madrugada de este 30 de noviembre en Maicao (La Guajira) por una investigación por el secuestro de la sobrina de Gabriel García Márquez,  Melissa Martínez.

El secuestro ocurrió el pasado 23 de agosto de 2018 en Minca, zona rural de Santa Marta (Magdalena). A cambio de su liberación, los secuestradores pidieron US$5 millones de dólares. Sin embargo, el presidente Iván Duque confirmó, el pasado 17 de diciembre, que Martínez había sido liberada y su entonces ministro de Defensa, Guillermo Botero, aseguró que, por estos hechos, se capturaron a 11 personas.

Sin embargo, hasta ahora no se sabía que alias El Tigre podría estar detrás del secuestro. Junto a él, la Policía capturó a otras tres personas que también estarían detrás del plagio de Melissa Martínez: José de las Nieves Rodríguez, alias Soldado, quien serían un integrante del Clan del Golfo, Raimundo Dorado, alias Rai, y Jesús Alberto González Palencia, alias Narizón. Según la Fiscalía, fueron ellos los encargados de amenazar a la familia de Martínez con la advertencia de que, si no pagaban la liberación, iban a cortarle partes del cuerpo.

Los investigadores agregaron que tienen pistas de que este grupo de delincuentes tenían penado empezar un grupo ilegal para dedicarse al secuestro de empresarios de la costa caribe. La Policía reiteró, en el anuncio de estas capturas, que se trata de hombres con larga experiencia en el conflicto. No es en vano la aclaración. John Jairo Esquivel es un viejo conocido en el mundo de la guerra y en los estrados judiciales.

Tomado de El Espectador