Lo cierto es que la cifra de muertes, sumada al desplazamiento forzado, a la desaparición de personas, el aumento en el cobro de extorsiones a los comerciantes y transportadores y las amenazas constantes a los habitantes de las áreas rurales y urbana configuraron un escenario de muerte y desesperanza al que no le ven salida pronta ni efectiva quienes habitan la denominada capital del Bajo Cauca, por ser el principal centro urbano y comercial de la subregión.

En cuanto a los casos de homicidio, este miércoles 27 de marzo se registró el más reciente caso. En el Parque de la Virgen, del barrio Pueblo Nuevo, a las 9:30 p.m. fue asesinado a balazos Jaime Segura Obando, de 43 años, un hombre de Tumaco, Nariño, descrito por familiares y allegados como un hombre ejemplar, que no tenía problemas con nadie.

Jaime se encontraba visitando un amigo y en horas de la noche salió a un local comercial, por el sector de la Virgen, en el que estaba consumiendo un refresco cuando fue abordado por un sujeto que le disparó sin mediar palabra. Los móviles y responsables están por establecer.

Horas antes, también en zona urbana, fue ultimado con arma de fuego Luis Alberto Terán Pérez, de 25 años. Señalan a dos sujetos que se movilizaban en motocicleta y que le dispararon en diferentes oportunidades.

En lo que va corrido del año 2019 se han cometido 27 homicidios en Caucasia, municipio del Bajo Cauca. La cifra podría ser mayor, si se tuvieran en cuenta los asesinatos que deja el enfrentamiento entre grupos armados ilegales en la región.