Pekín/Taipéi, 2 abr- El Ejército chino concluyó este miércoles sus dos días de maniobras militares alrededor de Taiwán con unos ejercicios con fuego real de largo alcance en el mar de China Oriental, acciones que el Gobierno isleño ha calificado de «irresponsables» y «provocadoras».
El Comando del Teatro Oriental de Operaciones del Ejército chino anunció esta mañana la realización de nuevos simulacros bélicos en el centro y sur del estrecho de Taiwán, denominados ‘Strait-Thunder 2025A’ (‘trueno del estrecho’, en inglés), con el fin de «poner a prueba» la capacidad de sus tropas.
Estos ensayos, en los que participó el grupo de combate del portaaviones Shandong, ubicado a 190 millas náuticas (351,8 kilómetros) al sureste de Taiwán, se centraron en tareas de «bloqueo y control conjuntos» y en «ataques de precisión contra objetivos clave», indicó el coronel Shi Yi, portavoz del Comando.
En un comunicado posterior, el vocero señaló que las tropas llevaron a cabo «ejercicios con fuego real de largo alcance» en aguas del mar de China Oriental, en línea con los planes de entrenamiento previstos.
«Los ejercicios consisten en ataques precisos contra objetivos simulados en puertos clave e instalaciones energéticas, y lograron los resultados esperados», especificó Shi, quien anunció a última hora de la tarde que las maniobras fueron «completadas con éxito».
En una rueda de prensa, el teniente general taiwanés Hsieh Jih-sheng explicó que los ejercicios con fuego real tuvieron lugar en «una zona cerrada» del mar de China Oriental, concretamente a unos 400 kilómetros de Taiwán, y que no se observaron otros similares en las cercanías de la isla.
El oficial precisó que las fuerzas armadas taiwanesas todavía están recopilando información sobre qué tipo de misiles o cohetes fueron lanzados durante el simulacro, según declaraciones recogidas por la agencia CNA.
Durante su comparecencia, Hsieh avanzó que se habían detectado 36 aeronaves, 13 barcos militares y 10 buques de la Guardia Costera de China en las inmediaciones de Taiwán hasta las 14:00 horas del miércoles (06:00 GMT).
Estas cifras son inferiores a las notificadas durante la primera jornada de maniobras, en las que Taipéi contabilizó un total de 76 aeronaves y 15 buques de guerra chinos en los alrededores de su territorio.
Cruce de acusaciones entre Pekín y Taipéi
Esta nueva oleada de maniobras volvió a protagonizar la rueda de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, que lamentó que «una minoría de países se haya inmiscuido en los asuntos internos» de Pekín, en referencia a las críticas de Estados Unidos y la Unión Europea por estos ejercicios.
«La cuestión de Taiwán es un asunto puramente interno de China que no admite injerencias extranjeras», afirmó el portavoz de la Cancillería Guo Jiakun, argumentando que esta escalada de tensiones se debe a las «actividades ‘separatistas’ favorables a la independencia de Taiwán» y a la «connivencia y apoyo de fuerzas externas».
«Mientras continúen las provocaciones a favor de la independencia de Taiwán, el castigo contra los independentistas no cesará», avisó el vocero, que también advirtió de que Pekín «nunca permitirá que nadie ni ninguna fuerza separe Taiwán de China por ningún medio».
Unas horas después, el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) de Taiwán denunció la «actitud frívola» del Ejército chino, al que acusó de abordar los conflictos militares «como si fueran un juego de niños».
«No importa qué nombre le dé el EPL (Ejército Popular de Liberación) a estas acciones unilaterales que socavan la paz y la estabilidad regional, no puede justificar su naturaleza beligerante, provocadora e irresponsable», manifestó el organismo en un duro comunicado.
Las fuerzas taiwanesas «continúan ejecutando ejercicios de preparación inmediata para el combate» y «llevando a cabo simulacros basados en la amenaza enemiga y en las condiciones climáticas», apuntó la cartera castrense, que todavía no se ha pronunciado respecto a la finalización de las maniobras.
Los ejercicios tuvieron lugar semanas después de que el presidente taiwanés, William Lai, tachado de «independentista» y «alborotador» por las autoridades chinas, definiese a China como una «fuerza externa hostil» y anunciase un conjunto de iniciativas para frenar las operaciones de «infiltración» de Pekín contra la isla.
Estos ensayos también se desarrollaron pocos días después de que el secretario estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, profiriese múltiples críticas contra China durante su gira por Filipinas y Japón.
Javier Castro Bugarín
EFE