El calentamiento global del planeta por el aumento de gases de efecto invernadero a causa de la actividad humana tendrá efectos dramáticos si no se frena a tiempo, tal como evidencia la ristra de nuevos informes científicos publicados en los últimos meses, que alertan del grave impacto de la crisis climática.

Este mismo miércoles el informe de «Global Carbon Project» advertía del récord de emisiones de CO2 en la atmósfera en 2019 que aumentarán el 0,6 % respecto al año pasado que dificultará aún más la lucha contra la crisis climática y el logro de los objetivos acordados por los países en el Acuerdo de París.

Los científicos de la ONU recomiendan limitar la subida de la temperatura del planeta a un máximo de 1,5 grados, acabar con la voracidad de los usos del suelo y evitar la deforestación feroz de los bosques así como el progresivo calentamiento de los océanos que podría elevar el nivel del agua más de un metro a mediados de siglo con consecuencias desastrosas.

La prolífica actividad del grupo intergubernamental de Expertos sobre cambio climático de la ONU, conocido como IPCC, que integra a miles de científicos de todo el mundo que colaboran en la elaboración de informes de forma voluntaria para analizar los efectos y riesgos del calentamiento global, ha dado lugar en los últimos meses, a tres documentos claves, con conclusiones demoledoras para el futuro del planeta.

Por su contribución durante años a la defensa del medio ambiente, el IPCC fue galardonado en 2007 con el Premio Nobel de la Paz, de forma compartida con el expresidente estadounidense Al Gore; actualmente el panel de expertos tiene pendiente completar para 2022 su sexto informe de evaluación de la crisis climática.

La misión de sus científicos es generar informes periódicos para mejorar el conocimiento sobre el cambio climático, de los que se sirven los gobernantes y demás responsables políticos para adoptar medidas. Sus contribuciones no están retribuidas económicamente.

Pero no solo el IPCC viene advirtiendo de los enormes daños a nivel global de la crisis climática, sino la inmensa mayoría de la comunidad científica. Hace solo unos días más de 11.000 científicos de todo el mundo respaldaron un artículo en la revista «Bioscience» en donde se alertaba del extremo sufrimiento que hace augurar la crisis climática.

También la Organización Mundial de la Salud advertía este martes durante la COP de la creciente vulnerabilidad sanitaria derivada de la crisis climática ya que aunque más de cien países han desarrollado planes sanitarios relacionados con el cambio climático, apenas 48 de ellos ha vinculado programas de adaptación y vulnerabilidad sobre la salud.

“Nos preocupa que las mismas emisiones que son responsables del calentamiento global, son también responsables de la contaminación del aire que son responsables de la muerte de 7 millones de personas al año en todo el mundo”, apuntaba en la Cumbre del Clima la directora del Departamento de Salud Pública de la Organización Mundial de la Salud (OMS), María Neira.

En esta línea, las más prestigiosas revistas de investigación (Science, Nature, etc) publican cada vez más hallazgos relacionados con la crisis climática. Algunos de sus más recientes trabajos con participación internacional desvelan, por ejemplo, que el calentamiento global podría triplicar el volumen de población expuesta a inundaciones, hasta los 300 millones de personas.

Otros adelantan que los posibles daños de la crisis climática sobre una especie cuyas funciones son claves para moldear el suelo y crear ecosistemas nuevos, como son las lombrices, hacen prever un impacto en cascada en todos los ecosistemas terrestres, o que el daño para la salud pulmonar por el aire contaminado puede equipararse en ciertas situaciones al consumo diario de una cajetilla de cigarrillos.

Últimamente se han publicado además imágenes impactantes, como las de un iceberg, cinco veces el tamaño de Malta, que se desprendió de la Antártida, y que fueron grabadas por los satélites del programa Copérnico de la UE en colaboración con la Agencia Espacial Europea.

En el marco del Acuerdo de París, el mayor acuerdo climático mundial de carácter vinculante, al IPCC de la ONU le fueron encomendados tres informes: uno sobre los efectos de una subida de la temperatura por encima de los 1,5 grados, otro sobre usos del suelo y su impacto en el calentamiento global y un tercero sobre océanos.

EFE