¿Cómo se protegen los ETCR en tiempos de coronavirus?

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Quienes dejaron las armas para dar el paso a la vida civil como Marcela, Agustín y 13 mil excombatientes más se revisten de paciencia, de fe y de disciplina para superar la emergencia sanitaria y nuevamente dar marcha a sus proyectos de vida.
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“Tres mil excombatientes que hacen parte de los 24 Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), ubicados en 13 departamentos de Colombia, se han visto en la obligación de aceptar los mismos cambios que todos los colombianos están asumiendo por cuenta del coronavirus. Distanciamiento, medidas rigurosas de bioseguridad y por supuesto, un panorama económico aún incierto”.

Así lo explicó Emilio Archila, Alto Consejero Presidencial para la Estabilización y la Consolidación, quien hace especial énfasis en beneficios con los que hoy cuentan los hombres y mujeres en proceso de reincorporación.

“Del total de miembros de las extintas Farc que se acogieron al proceso de paz, el 98% están registrados y cuentan con cobertura en salud, es más, están por encima de los porcentajes que hoy se manejan en áreas rurales del país”.

Algunos refuerzos en salubridad que de acuerdo al Gobierno se han desarrollado en los ETCR para hacer frente a la emergencia por la Covid-19 son:

  • Ambulancias al servicio de cada uno de los espacios territoriales.
  • Médicos y enfermeras que frecuentan mínimo dos veces por semana las zonas.
  • Creación de un protocolo de higiene y cuidado de excombatientes que implica medidas estrictas de proximidad entre familias.
  • Entradas y salidas de los ETCR se redujeron al 1% para evitar la programación del virus por externos.
  • Se compraron más de 6 mil 800 kits de higiene para cada uno de los habitantes

También explicó el Alto Consejero Presidencial que se hicieron convenios con el Banco Agrario para que “no se suspenda por ningún motivo la provisión del apoyo financiero que se les da a los excombatientes”, asignación mensual que corresponde a $882.591, equivalentes al 90% de un salario mínimo mensual vigente.

Pero también se buscó garantizar con el mercado local que lleguen a las zonas de reincorporación alimentos como frutos secos y frescos.

Este proceder, reconoció Marcela Lombana, del ETCR Carlos Perdomo, ubicado en Caldono, Cauca, les permite afirmar que hoy no existe un solo caso confirmado de Covid-19 en estos espacios territoriales del país. Sin embargo, los proyectos productivos que se llevan a cabo y la comercialización de dichos productos trabajan a media marcha.

“Los grupos que estaban trabajando en proyectos de porcicultura, piscicultura, hortalizas, frutas, entre otros les tocó quedarse allá, en zona rural, hasta que se acabe la cuarentena. Hay uno trabajando a media marcha, el de Hilado; dejaron de coser vestidos e iniciaron la elaboración de tapabocas”, manifestó.

El Gobierno Nacional no ha sido ajeno a la situación. Pues de los 50 proyectos productivos que hoy están aprobados y son financiados a los excombatientes, dijo Emilio Archila, están operando pero con lentitud, porque varios requieren, entre otras, de capacitación técnica permanente que hoy se realiza de forma virtual y con las deficiencias propias de conectividad en áreas rurales.

“Firmamos un acuerdo con Impulsa, para que cada proyecto productivo aprobado a un excombatiente cuente con los beneficios que está dando el Ministerio de Agricultura, en particular los de compra en áreas locales”, dijo Archila.

En Ituango, Antioquia, convergen, al igual que en varias zonas del país, excombatientes que están al interior de los ETCR y otros que han decidido salir y vivir en áreas urbanas por temas de seguridad o por necesidades económicas, afirmó el excombatiente Agustín Rivera.

Cuenta que la comercialización de productos está prácticamente estancada y que eso ha generado migración de firmantes del acuerdo de paz a nuevas zonas donde buscan subsistir, pues no sólo en época de coronavirus algunos de los proyectos han cursado con lentitud y lo que reciben mensualmente no solventa las necesidades.

Nuevas áreas de reincorporación

Las autodenominadas por excombatientes ‘NAR’ o Nuevas Áreas de Reincorporación son zonas donde han migrado algunos con sus familias tras decidir abandonar los ETCR por problemas de seguridad. A la fecha existen 30 en todo el territorio nacional y funcionan sin una figura jurídica que las avale.

Cabe resaltar que de los 13 mil excombatientes que se acogieron al proceso de la paz, según Emilio Archila, “tres mil están en ETCR, otros 3 mil siguen vinculados al proceso desde áreas urbanas y otros se ubican en por lo menos 500 municipios del país”.

De esos 500 municipios es que aseguró Agustín Rivera han salido los hombres y mujeres que hoy están en las ‘NAR’; el problema, indicó, es que “allí no hay seguridad para ellos, no hay garantías de manutención y tampoco, al momento, protocolos de bioseguridad para evitar contagios por coronavirus”.

Lombana contó que todo se debe al incremento de la violencia armada en los 13 departamentos donde hay ETCR: Chocó, Cauca, Antioquia, Arauca, Caquetá, Cesar, Guaviare, La Guajira, Meta, Nariño, Norte de Santander, Putumayo y Tolima.

“Más que la comida, lo que nos preocupa es que o nos mata la pandemia del Covid-19 o nos matan las balas. Se ha incrementado el conflicto entre estructuras armadas y en medio de eso están los firmantes de acuerdo, las comunidades y los líderes sociales”.

Según el último reporte del Ejército y la Policía Nacional, avalado por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), un batallón de militares y otro de policía protegen los ETCR de todo el país; es decir, por cada 15 excombatientes cuentan con un miembro de la Fuerza Pública para su protección, y hoy garantizan que no haya ingresos para evitar contagios por coronavirus.

Los que están en áreas urbanas también cuentan con protección, sumado a los esquemas de seguridad especial que cubren funcionarios de la Unidad Nacional de Protección (UNP), pero entonces ¿qué está sucediendo?, ¿quiénes los amenazan?, ¿ por qué los asesinan?

Afirmó la Fiscalía General de la Nación que “el 75% de las muertes de excombatientes se da por temas relacionados con el narcotráfico y no existe un sólo reporte de muertes al interior de un ETCR”, y que en los demás casos se atañen a temas de tipo personal que no tienen que ver con su reincorporación a la vida civil.

Es por esto que la estadía de los desertores de ETCR a las ‘NAR’ implica otros riesgos que en esta época el Estado no puede solventar, dijo Archila, como garantizar seguridad, alimentación y protección en medio de la pandemia en áreas no autorizadas por el Gobierno Nacional.

En cuanto a los recursos que se han destinado para la implementación de los acuerdos de paz, los excombatientes refieren preocupación porque sean destinados para cubrir la emergencia sanitaria.

“Todas las agencias que tienen que ver con la Agencia para la Reincorporación y la Normalización y en lo que tiene que ver con la política de ‘Paz con Legalidad’, la ejecución es frenética. Una propuesta de ese estilo no se estaría refiriendo a ninguno de nuestros programas”, Archila.

Quienes dejaron las armas para dar el paso a la vida civil como Marcela, Agustín y 13 mil excombatientes más se revisten de paciencia, de fe y de disciplina para superar la emergencia sanitaria y nuevamente dar marcha a sus proyectos de vida.

Tomado de Radio Nacional

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