El pasado 18 de febrero, Corantioquia levantó la prohibición de estudio de suelos a la Minera de Cobre Quebradona, filial de AngloGold, ubicada en el municipio de Jericó, en el Suroeste antioqueño. Ciudadanos presentaron quejas por posibles vertimentos y contaminación, por lo que el Concejo Municipal prohibió la actividad minera.

El incumplimiento de una ley municipal no es un argumento para invocar el poder de la prevención, dijo entonces Corantioquia y se refirió al hecho de que las quejas hechas por un ciudadano sobre daño ambiental, después de verificar en el terreno, no tenían asiento real ni jurídico. Los niveles del agua estaban bajos, dice un informe de Corantioquia, por causa del Fenómeno del Niño y no por causa de los estudios que adelantaba la minera. Además, aclaró, esa compañía tiene una licencia para desviar un poco de agua.

Un estudio indica que el área tiene alrededor de 5 millones de toneladas de reservas de cobre.

Seis meses después, en un comunicado que llega a nuestra sala de redacción, se indica que “Corantioquia formuló cargos a la minera Quebradona, la filial de la multinacional africana Anglogold Ashanti, por intervención en la zona de retiro de la quebrada La Fea, con la instalación de la Plataforma de Exploración Minera N. 10 (ya recuperada), aproximadamente a quince (15) metros del cauce”.

Señala en el escrito Corantioquia que los hechos ocurrieron en el año 2011 en el predio El Chaquiro, vereda Quebradona, en jurisdicción del municipio de Jericó.

La minera, en consecuencia, tendrá diez hábiles para que proceda a rendir descargos por escrito y aporte o solicite la práctica de pruebas.

Contra este acto administrativo no proceden recursos, según Corantioquia, y a partir de este momento la minera de cobre Quebradona adquiere la calidad de sujeto procesal como investigado.

Corantioquia dice tener escritos e informes técnicos que hacen parte del acervo probatorio de la actual investigación sancionatoria.

Como se recordará, en el título número 5181, la minera Quebradona trabaja en labores de exploración sobre un predio de 7.594 hectáreas, donde se halló un pozo llamado Nuevo Chaquiro, del que se proyecta extraer 3.9 millones de toneladas de cobre, 6.13 millones de onzas de oro, 85.1 millones de onzas de plata y 700.800 toneladas de molibdeno.

La compañía estaba a la espera de la entrega del Estudio de Impacto Ambiental a la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, autoridad que debe conocer el proceso debido al tamaño del proyecto, que moverá más de 6,2 millones de toneladas de material por año.