Las comunidades indígenas de Antioquia de los pueblos Embera, Guna Dule y Senú, lamentaron, a través de un comunicado, las afectaciones ecológicas, sociales, culturales y ambientales registradas aguas abajo proyecto Hidroituango, luego de que fuera cerrada la última compuerta de captación, por parte de Empresas Públicas de Medellín – Epm.

“Hechos como estos nos confirman una vez más que no sólo Epm ha mentido, también el Ministerio de Ambiente y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales ANLA, quienes siempre han asegurado con vehemencia que no se registrarían afectaciones ambientales, ni sociales, ni culturales rio abajo. Hoy estamos viendo otra realidad, con profunda tristeza e inmensa preocupación, que quienes han tomado las decisiones sobre el proyecto lo han hecho de manera mezquina y cometiendo errores no sólo técnicos, sino también políticos, amenazando la vida de las poblaciones y el equilibrio ambiental de los ecosistemas de nuestro río Cauca, uno de los más importantes del país”, dice la Organización en el escrito.

Además, la OIA, lamenta y denuncia “la complicidad de esta masacre ambiental del Estado y su institucionalidad, quienes junto con Epm siguen omitiendo información y engañando a las comunidades, hoy aterrorizadas por lo que viene sucediendo con nuestro Gran Rio Cauca. Denunciamos también que como Pueblos indígenas hemos sido violentados en nuestro derecho fundamental a la Consulta y al Consentimiento Previo, Libre e Informado”.

Las comunidades indígenas, campesinas, negras y pescadoras del Norte y Bajo Cauca antioqueño, de nuevo son víctimas, señala la Organización, y en amenaza de exterminio, “ya no sólo por abandono del Estado, ni por el horror de la guerra, sino por la codicia y el abuso del poder a través de un proyecto con privilegiados intereses y en favor de un modelo económico que arrasa con la vida del río, que pareciera recorrer su propia muerte. Hoy nuestro rio Cauca, perdió su fuerza y su majestuosidad y pareciera ser arrastrado por el viento lánguido que también lamenta no tener donde revolotear libremente”.

Los peces están muriendo
Una tarea titánica fue la que iniciaron las comunidades indígenas al intentar salvar la vida de miles de peces que están muriendo por la sequía del río Cauca.

“Como pueblos indígenas, defensores y guardianes de nuestros territorios, nos encontramos en la misión de salvar miles de vidas de especies acuáticas del río, de peces que quedan moribundos en el amplio y largo cauce seco, pero pareciera que todos nuestros esfuerzos fueran insuficientes. Conscientes y consecuentes con la defensa de nuestra madre tierra, seguiremos haciendo todos nuestros esfuerzos posibles. Hoy lloramos con dolor este trágico crimen de lesa humanidad que nos ha correspondido sufrir y presenciar”, lamenta la OIA asimismo en el comunicado.

Esta tragedia ya estaba anunciada, recuerda la OIA. “Esta es una tragedia anunciada por muchas voces de personas, comunidades, organizaciones, que como la nuestra se han opuesto enfáticamente a este ambicioso, criminal y trágico proyecto”.

Salir a marchar, salir a protestar
La Organización Indígena extendió una invitación a aquellos dolientes del río Cauca para que manifiesten su inconformidad y dolor por lo que está sucediendo con el afluente. “Como pueblos originarios y convencidos de que el silencio no nos puede hacer cómplices de este sacrificio de nuestro rio, convocamos a las fuerzas de la naturaleza, a los distintos sectores sociales y políticos de Antioquia y del país, para que salgamos a las calles a exigir el respeto por la vida del rio cauca y de sus poblaciones”.

Finalmente, la OIA destaca que la Minga “ha sido, es y seguirá siendo nuestra manera propia y legítima de exigibilidad de nuestros derechos, para no callar ante los crímenes cometidos contra nuestros pueblos y contra nuestra madre tierra. Exigimos la libertad y la vida para nuestro río Cauca. Los pueblos indígenas de Antioquia, somos los ríos, somos las montañas, somos el río Cauca”.