Cuatro inmigrantes han fallecido y otros diez están desparecidos a unas 30 millas de Melilla después que esta pasada noche naufragara la patera en la que viajaban junto a otras 54 personas a las que Salvamento Marítimo pudo rescatar cuando la embarcación ya estaba medio hundida.

La Salvamar Spica, desplazada desde Almería, rescató del mar a 58 personas: 45 hombres, tres de ellos fallecidos, 10 mujeres y tres niños pequeños, que fueron trasladados a Melilla.

Tres de los inmigrantes fueron llevados al Hospital Comarcal en estado grave y uno de ellos falleció poco después, mientras que otro permanece ingresado con pronóstico muy grave en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), han informado fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla.

Otros cinco migrantes permanecen ingresados en la Unidad de Observación de Urgencias, están en observación y evolucionan favorablemente.

Los servicios sanitarios también han ofrecido asistencia a tres personas, dos de ellas mujeres, que están ingresadas en los boxes, cuya evolución es buena y a las que se les dará el alta en breve.

Los inmigrantes, de origen subsahariano y asiático, llegaron al puerto deportivo de Melilla sobre las 23.15 horas de la noche del martes y fueron atendidos por voluntarios de Cruz Roja y personal de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), para comprobar si alguno pudiera tener necesidad de protección internacional.

Tras recibir asistencia en el puerto, fueron conducidos al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que se encuentra por encima de su capacidad máxima debido a la presión migratoria que sufre Melilla ante la llegada frecuente, desde el pasado agosto, de cientos de inmigrantes trasladados desde Chafarinas

En la actualidad, el CETI de la ciudad autónoma registra uno de sus índices de ocupación más elevado de los últimos meses al superar los 1.600 inmigrantes acogidos, un 60 % más de su capacidad máxima, que ronda el millar de plazas.

La sobreocupación del centro ha conllevado que decenas de inmigrantes tengan que dormir en unas carpas de grandes dimensiones instaladas hace varios meses en el interior del CETI, y que son utilizadas bien para ampliar la capacidad del centro o bien como espacio de almacenaje, según las necesidades.

La ciudad autónoma sufre un repunte de la presión migratoria con la llegada frecuente desde el mes de agosto de pateras que llegan a las islas Chafarinas, de soberanía española y situadas a unas 27 millas náuticas al este de Melilla y a 1,73 de la costa marroquí, cuyos ocupantes son trasladados posteriormente a la ciudad.

Solo en la última semana, incluyendo este último rescate, han sido trasladados a Melilla más de 150 inmigrantes, concretamente 81 el pasado martes día 19, procedentes de una patera que accedió a Chafarinas; otros 15 que llegaron al archipiélago español al día siguiente, y los 58 de anoche.

Desde el Gobierno de Melilla, su vicepresidenta y portavoz, Gloria Rojas, ha lamentado «profundamente» el naufragio de esta patera, lo que ha calificado como «una desgracia que viene ocurriendo con muchísima frecuencia con gente que quiere buscar una vida mejor».

Rojas, en nombre del Ejecutivo regional, conformado por Coalición por Melilla (CPM), PSOE y Ciudadanos (Cs), ha mostrado el pesar por lo sucedido y ha deseado que no se vuelva a producir.

EFE