Daniel Berehulak en la guerra de Ucrania: “No es nada menos que un genocidio”

Imagen de archivo del fotoperiodista Daniel Berehulak. EFE/José Méndez
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París, 9 de septiembre de 2022.- El fotógrafo australiano Daniel Berehulak, que ha cubierto la guerra de Ucrania y presenta su trabajo en una exposición en el Festival de Fotoperiodismo de Perpiñán (Francia), afirma que ese conflicto es “un genocidio” del pueblo ucraniano.

La colección de fotografías de Berehulak (Sídney, 1975) sobre la guerra de Ucrania, que lleva por título “La gente que vivió aquí”, está expuesta hasta el domingo en esta ciudad del sur de Francia.

Hijo de migrantes ucranianos y colaborador de medios como The New York Times o National Geographic, el fotoperiodista ha recibido numerosos galardones, incluidos dos Premios Pulitzer, uno en 2015 por su cobertura del virus ébola y otro en 2017 por su trabajo en Filipinas sobre la guerra contra las drogas.

LA GUERRA EN UCRANIA: CONFLICTOS QUE “NO OLVIDAS”

Afirma, en declaraciones a Efe, que esta guerra es “la continuación del imperialismo” ruso con Ucrania y “un genocidio” de su población.

Según explica, su trabajo sobre Ucrania tiene un carácter particular. Los miembros de su familia llegaron a Australia tras la Segunda Guerra Mundial y allí reconstruyeron sus vidas “de manera similar a lo que están viviendo muchos ucranianos ahora”, que deben abandonar su país “para buscar refugio”.

Berehulak relata una de las situaciones que vivió en Bucha tras la retirada de las tropas rusas, en una comida que organizó con algunos habitantes de esta ciudad al norte de Kiev.

“Una de las vecinas -cuenta- perdió a su madre mientras ella estaba en casa y tuvo que enterrarla durante la ocupación en el jardín”.

Otra le explicó que vio cómo ejecutaban a su marido ante sus ojos y otra que se enteró al volver a la zona que sus vecinos habían sido asesinados.

A pesar de las circunstancias, el fotoperiodista admira la resiliencia de los supervivientes, que se apoyaban mutuamente: “Ver esa unión entre personas, que conectan de manera tan profunda a través de sus vivencias compartidas, da esperanza en la humanidad. Yo vi eso sentado con ellos a la mesa”.

Asegura que las experiencias que ha tenido durante su carrera “son algo que llevas contigo, que no olvidas o que tu cuerpo no te deja olvidar”.

Berehulak planea seguir cubriendo el conflicto en Ucrania en los próximos meses, para poder retratar cómo la guerra afecta a esta generación y a las venideras.

CUBRIENDO LOS ESTRAGOS DEL VIRUS ÉBOLA EN ÁFRICA

En 2014, se fue a África occidental a cubrir la epidemia de ébola, una enfermedad viral que en dos años hasta 2016 mató al menos a 11.300 personas en la región.

El fotógrafo reflejó las duras circunstancias que vivieron miles de personas a consecuencia de un virus altamente mortal y transmisible (el ébola puede alcanzar una tasa de mortalidad del 90 % según la OMS).

Esta enfermedad, descubierta en 1976 en la República Democrática del Congo, se transmite por contacto directo con fluidos corporales o sangre de los individuos infectados y provoca diarrea, vómitos y hemorragias.

Admite que, durante la pandemia del coronavirus, pensó mucho en esta experiencia: “Para mí fue una advertencia de lo que podía pasar y de lo que nos pasó a una escala más grande”.

EL PERIODISMO EN UN MUNDO CAMBIANTE

Para el Berehulak, en un mundo actual de rápidos cambios donde la información se transmite por internet, la función de los periodistas es “aún más importante” que antes.

“Durante estos tiempos cambiantes, la ética es lo más importante”, subraya, antes de hacer hincapié en que se debe tener precaución con la información que consultamos.

“Lo que intentamos es comprender lo que está pasando en el mundo, compartir esa información, y desear que cosas como estas no vuelvan a suceder”, señala.

Carmen Muela Morales

EFE

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