José Arled Muñoz Giraldo, de 54 años de edad, fue atacado por desconocidos en el municipio de Tuluá, región central del Valle del Cauca, este miércoles 26 de junio en horas de la noche.

El hecho ocurrió a eso de las 10:00 p.m. en la carrera 21 con calle 9A. José Arled era desplazado del municipio de Belén de Umbría, Risaralda, y llegó en el 2012 a Tuluá, municipio a dos horas de Cali, en el que montó una tiendita.

Muñoz sufrió un atentado por parte de las AUC en Belén de Umbría que por poco le cuesta la vida. Su labor como líder social y defensor de derechos humanos no era bien visto por grupos armados al margen de la ley de origen paramilitar.

Hizo parte de la Mesa municipal de víctimas hasta el año 2017, siendo su principal labor defender los derechos de las personas que sufrieron el rigor del conflicto armado, principalmente de quienes terminaron discapacitados por causa de esa guerra absurda. Asimismo, era fiscal de la Fundación Afro Unidos del Pacífico.

Muñoz Giraldo, nacido en el municipio de Versalles, era el propietario de una tienda en el barrio La Independencia de Tuluá, misma que se disponía a cerrar cuando sicarios motorizados lo atacaron por la espalda. Fue trasladado a la clínica San Francisco donde falleció en la madrugada del jueves 27 de junio.

Don José fue objeto de amenazas contra su vida en las últimas semanas, cuando desconocidos mediante llamadas al celular lo obligaron a abandonar el municipio, o morir si no obedecía, situación que le comunicó a la coordinación de la Mesa de Víctimas de Tuluá.

La víctima prefirió no denunciar ante las autoridades lo que sucedía, por temor a que la situación pudiera ser peor. Precisamente diez integrantes de la Mesa de Víctimas de Tuluá están amenazados de muerte, por lo que la Defensoría del Pueblo está revisando los casos para solicitar la respectiva y urgente protección de los defensores de DD. HH.