“Queremos una lluvia de ideas que nos ayude a mejorar la seguridad de la ciudad”, dijo César Suárez Mira, alcalde de Bello, en el lanzamiento del nuevo proyecto “Bello somos todos”. El proyecto busca crear espacios ciudadanos para combatir la violencia.

Hay una gran preocupación sobre Bello, municipio del Valle de Aburrá que ya alcanzó las 73 muertes violentas en lo corrido del 2019. Esta cifra no solo es alarmante por ya haber superado a la del año pasado, sino también porque no ha surgido una respuesta efectiva contra las condiciones de violencia.

Aunque se ha hablado de un aumento del pie de fuerza y hasta de una posible militarización de Bello, hoy surge desde la administración una alternativa que busca involucrar a la ciudadanía en la resolución de los problemas de orden público en el territorio.

“El trabajo no solo es de la Policía –explicó el alcalde Suárez-. La comunidad hace parte fundamental y es importante y por eso la queremos vincular. No queremos que ellos vengan a nosotros a ponernos quejas, queremos es llegar a estos barrios y sectores y sentarnos con los abuelos, niños y jóvenes y brindarles temas culturales, artísticos y deportivos”.

Este proyecto de darle voz a la ciudadanía se bautizó “Bello somos todos”. Comenzará por una intervención en espacios públicos donde se han presentado hechos violentos para buscar convertirlos en espacios comunitarios alejados del miedo y la zozobra.

La misma secretaria de gobierno Adriana Salas Moreno admite que la comunidad bellanita está “amenazada”, “amedrentada”, y con miedo de salir a las calles. Por eso dijo que “una forma de contrarrestar la violencia y recuperar la convivencia y el sosiego en los entornos es ir nosotros a ellos”.

Las intervenciones a los espacios se harán en el barrio Niquía – San Andrés, en el Parque La Chinca, en el Parque del Goretti, en el Puente de la Selva, en la Placa Deportiva Niquía Maxicolbe, en las instituciones educativas Concejo de Bello y Santa Catalina y en otros espacios afectados por la violencia.

Todo esto en las comunas 5, 6 y 7 de Bello, consideradas por la administración local como las más afectadas en el momento.

“La idea es empezar por estas comunas, y más adelante intervenir las demás”, expresó Salas. Dentro de las actividades de este proyecto habrá un seminario sobre ciudad y conflicto, cátedras de la paz y cultura ciudadana, 13 ludotecas itinerantes para niños, 13 murales alusivos a la paz, talleres y presentaciones artísticas y otras actividades lideradas por miembros de la Fuerza Pública.

El alcalde Suárez dice que “el problema no es con la comunidad, sino con el dominio y el poder en territorios de grupos delincuenciales y sus enfrentamientos”. Por esto, argumenta, “se deben escuchar alternativas, porque la comunidad puede tener propuestas muy importantes. Vamos a tocar puertas”.