El creativo Diego Ribas, que saltó desde el banco y fue decisivo el sábado en la conquista del Flamengo de la Copa Libertadores, dedicó el título este domingo a los diez jóvenes de la base que murieron en febrero pasado en las instalaciones del club de Río de Janeiro.

En medio de la fiesta a la delegación campeona, cuando el equipo desfilaba entre el mar humano rojinegro que se tomó las calles, Diego pidió el micrófono para dedicar la conquista a los jóvenes y comenzó a entonar un cántico nostálgico de club, que fue acompañado por los hinchas.

«Sé que es un momento de fiesta ahora, pero me gustaría recordar a nuestros diez muchachos», manifestó el número diez.

Añadió que ellos «forman parte de toda esta conquista», a continuación pidió un fuerte aplauso para ellos.

«Voy a comenzar a cantarles y ustedes me siguen», manifestó el jugador.

El pasado 8 de febrero un incendio, al parecer por cortocircuito en el sistema de aire acondicionado en el dormitorio de las divisiones juveniles del centro deportivo ‘Ninho do Urubú’, mató a diez adolescentes e hirió a otros tres.

Cuatro días después de la tragedia y de visitar en el hospital a los menores que se recuperaban de las quemaduras, Diego, visiblemente emocionado, concedió esa vez una emotiva rueda de prensa en la que no pudo ocultar la tristeza y cayó en el llanto.

El ex Atlético de Madrid, que llegó al Flamengo en 2016 y pasó por altas y bajas en el club carioca, principalmente por las lesiones que siempre lo alejaron en momentos en los que ganaba seguridad, volvió a recuperar el cariño de la hinchada en la recta final de la Liga y fue protagonistas en Lima.

EFE.