Dijeron que las comunidades río abajo no se verían afectadas, pero teníamos la razón: Organización Indígena

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La Organización Indígena de Antioquia recordó en un comunicado que desde que se inició el proyecto Hidroituango siempre llamó la atención por el respeto de los ríos y principalmente, del gran espíritu del río Cauca.

“El silencio del río Cauca terminó, hoy grita con más fuerza libertad, la Madre Tierra no soporta más nuestro desmedido consumo, el ego de la humanidad y los abusos que en aras del crecimiento económico le propinamos al planeta con proyectos como HidroItuango, pero ¿Hasta dónde llegaremos con esta obsesión incontrolable de los gobiernos que no escuchan la voz del pueblo y que creen tener respuesta a todo?”, dice el comunicado en su inicio.

“Nos hemos unido con otras organizaciones ambientalistas y hemos realizado Mingas, pero nuestro grito desesperado para que dicho proyecto se replanteara no fue escuchado”, recordó la Organización.

Según OIA, las entidades accionistas y ejecutoras del proyecto han argumentado desde el 2012 que las comunidades rio Abajo, no se verían afectadas, por lo que negaron en su totalidad el Derecho a la Consulta Previa Libre e Informada, de los campesinos, afros e indígenas, “pero hoy vemos como las advertencias hechas en su momento, inclusive a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales –ANLA–, son muestra de nuestra razón y la de muchos que juntos con nosotros hemos dicho ¡Basta Ya HidroItuango!”.

La Organización invitó a dejar en paz el cauce del río Cauca y “que se analice la posibilidad de desmontar este proyecto ya fracturado de manera natural, también para que se le dé al río Cauca, el mismo tratamiento y garantías que hoy se contemplan con el Río Amazonas y el Río Atrato como Sujeto de Derechos, este es una llamado de la naturaleza que debemos escuchar y que no podemos ignorar”.

“Sabemos que ahora todos los esfuerzos deben de concentrarse en evitar una gran tragedia nacional y que las acciones deben de buscar proteger la vida y la integridad de las comunidades ribereñas de este importante afluente. Este riesgo inminente de destaponamiento o desplome de la presa nos pone en alerta máxima”, advirtió la OIA.

La entidad afirma que la alerta es una muestra de que “los promotores del proyecto subestimaron el poder de la naturaleza, exageraron sus beneficios, ignoraron el cambio climático. Los hechos que registran hoy en el embalse ponen al descubierto: los megaproyectos hidroeléctricos no reducen la pobreza y su influencia en la zona genera cambios irreversibles a los ecosistemas e impactos sociales y ambientales negativos para la fauna, la flora y las comunidades”.

A esta problemática se le suma, dice, que los cultivos de pan coger a las orillas del río desaparecieron el pasado sábado 12 de mayo tras la creciente súbita del caudal del río Cauca, lo que dejó un significativo número de familias desabastecidas, hay que resaltar que dicho riesgo tiene también paralizadas actividades propias de la economía local de las comunidades como la pesca y el barequeo, por lo que la gran mayoría de familias carecen de recursos económicos para la subsistencia básica.

“Pero las afectaciones y la condición de víctimas de las comunidades es cada vez mayor, el conflicto armado que se agudizó desde principio de año, tampoco cesa por lo que la preocupación y la incertidumbre de los pobladores del Bajo Cauca es desalentador”, agrega el comunicado.

En el texto también se pide unirse en la petición al espíritu de las lluvias para que cesen las descargas: “El Consejo de Gobierno Mayor de la Organización Indígena de Antioquia se solidariza con todas las familias indígenas, afros y campesinas aguas arriba y aguas abajo afectadas por el proyecto, e invita a todos los médicos tradicionales, Sabios, Jaibabás y botánicos indígenas para que desde nuestros saberes pidamos al espíritu de las lluvias menguar en el territorio antioqueño y para que la fuerza del Río Cauca no alcance a fraccionar esta gran presa”.

Asimismo, declara que las comunidades indígenas están en alto riesgo: “Nuestro espíritu como Organización Indígena de Antioquia, está concentrado para que no haya pérdidas humanas en la zona, pero dejamos por manifiesto que las comunidades Embera Eyábida, Chamí y Senú del Bajo Cauca están en Riesgo Inminente en los Municipios de Cáceres, Tarazá, Caucasia, El Bagre y Nechí especialmente las comunidades”.

Finalmente, la OIA hace un llamado a EPM, a la Gobernación de Antioquia, al DAPARD y la UNGRD para que la atención de las comunidades indígenas evacuadas sea apropiada, ya que muchas familias salieron a las partes altas de sus territorios y construyen de manera autónoma albergues temporales, o pasan la noche en carpas asignadas por la institucionalidad, sin embargo la atención debe ser integral. “Hoy se registra desabastecimiento en las familias desplazadas y no cuentan con las condiciones básicas de salud, hacemos un respetuoso llamado para que la atención no llegue solo hasta Puerto Valdivia. Señalamos que la Guardia Indígena de los municipios afectados apoya decididamente a las damnificados”, concluye el escrito.

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