La utilización de dióxido de cloro para solucionar los eventos de la coloración del agua que se han venido presentando en algunos sectores de Medellín y el sur del Valle de Aburrá ha dado resultados positivos.

Desde el domingo 15 de septiembre, los monitoreos diarios realizados a la salida de la planta La Ayurá reportan que el agua ha recobrado su atributo de transparencia. Las muestras de agua recogidas a lo largo de las redes de distribución presentan una significativa disminución del color, hoy los usuarios reciben agua con menos de 15 unidades de color, lo que significa que se cumplen los parámetros normativos.

En las próximas semanas EPM seguirá trabajando para alcanzar nuevamente los estándares por encima de los exigidos por la norma nacional. Para lograrlo, personal de la Empresa continuará haciendo ajustes operativos con el fin de determinar el punto óptimo en la dosificación de dióxido de cloro, que permita continuar realizando la remoción del manganeso, pero sin que se favorezca el lavado interno de estructuras. Esto debido a que el dióxido de cloro tiene la propiedad no solo de atrapar las partículas de manganeso al interior de la planta de potabilización, sino también de removerlas de las superficies a las cuales se haya adherido.

El dióxido de cloro es un producto químico, empleado alrededor del mundo en la potabilización del agua. Cumple con los estándares de calidad regulados por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y la Unión Europea, y es un excelente desinfectante que ayuda a mejorar aún más las condiciones de potabilidad del agua.

Los usuarios notarán que día a día la coloración del agua seguirá bajando y volverá a las condiciones a las que han estado acostumbrados. Los resultados que hasta ahora se han obtenido permiten a los usuarios lavar la ropa blanca sin temor a las manchas que puede generar el manganeso. No obstante, se recomienda que antes de hacerlo, en los edificios y urbanizaciones se realice un lavado de los tanques de almacenamiento de agua internos, debido a que sí en sus paredes se encuentra adherido manganeso, es posible que aun reciban agua con coloración.

Hasta el momento EPM ha atendido 1.665 llamadas, algunas de las cuales ameritaron una visita al sector para verificar las condiciones del agua y realizar maniobras operativas en los sitios de descarga de las redes de acueducto, con el fin de renovar el agua en los sectores donde se reportó una coloración del líquido mayor a la esperada.

Estas operaciones fueron complementadas con mediciones de turbiedad y cloro residual en el agua para descartar la presencia de algún contaminante que pudiera afectar su calidad o su condición de potabilidad. Las muestras de agua fueron enviadas al Laboratorio de Control Calidad para analizar de inmediato las características microbiológicas, y el resultado de los análisis confirma la ausencia de microorganismos nocivos para la salud, corroborando la calidad del agua entregada.