Sobre las siete de la noche de este jueves 21 de noviembre se registraron desmanes y vandalismo en la Universidad de Antioquia y en sus alrededores.

Cerca de dos mil personas ingresaron al campus universitario una vez culminaron las marchas, pero pasados unos minutos se presentaron hechos de vandalismo en el interior, que son investigados por las autoridades.

Estudiantes señalaron que el Esmad arremetió contra ellos cuando se encontraban en calma en la ciudadela universitaria.

Sin embargo, directivas de la U. de A. indicaron que la acción del Esmad se hizo necesaria porque vándalos destruyeron puertas y laboratorios y era necesaria la evacuación.

Según información suministrada por el gobernador Luis Pérez Gutiérrez, en la Universidad de Antioquia se presentaron hechos delicados que tienen “pensando al señor rector en cerrar la Universidad hasta el lunes 25 de noviembre, porque quedaron laboratorios destruidos, fueron destrozadas las puertas, y se necesitan varios días para cuantificar los daños y repararlos. Es muy triste que la Universidad de Antioquia que es la que educa a los más pobres, que es la que más garantías democráticas da, que es un templo permanente de la argumentación, del diálogo, de la democracia, de la equidad, de la participación ciudadana, es muy triste que los manifestantes estén atentando contra lo mejor que tenemos en educación pública de Antioquia y quizás del país”.

Añadió el gobernador Pérez que en Antioquia hubo marchas en 51 municipios en los que se reportó relativa calma. Y que de acuerdo a los datos oficiales, en Medellín se movilizaron 33.000 personas.

La Universidad de Antioquia rechazó las acciones violentas e informó sobre las amenazas de personas encapuchadas a estudiantes y demás miembros de la comunidad universitaria. “Esta manifestación violenta es un atentado contra la esencia de la vida universitaria, en la cual no puede haber espacio para la intimidación y el miedo, y menos para la instrumentalización de la protesta con el propósito de cometer delitos”.

Y agregó: “Personas encapuchadas amenazaron a miembros de la comunidad universitaria, bloquearon accesos y restringieron la libre circulación, instalaron explosivos, deterioraron bienes y oficinas, y saquearon los cajeros electrónicos de la Cooperativa de Profesores”.

Terminando la noche, las autoridades reportaron tranquilidad tanto al interior de la Universidad como en sus alrededores.