Ecologistas califican de “inmoral” la nueva meta brasileña en la reducción de emisiones

En la imagen, el ministro brasileño de Medio Ambiente, Ricardo Salles.
Compartir:

Río de Janeiro, 9 diciembre.- Los principales grupos ecologistas de Brasil calificaron este miércoles como “insuficiente e inmoral” la nueva meta fijada por el gigante latinoamericano como signatario del Acuerdo de París sobre Cambios Climáticos y por la que promete neutralizar sus emisiones de gases contaminantes hasta 2060.

“Brasil anunció una meta climática insuficiente e inmoral e intenta chantajear a los países ricos de nuevo”, afirmó en un comunicado el Observatorio del Clima, el consorcio que reúne a 56 grupos ecologistas que actúan en el país, incluyendo internacionales como Greenpeace, WWF, Conservación Internacional y Amigos de la Tierra.

De acuerdo con los grupos de defensa del medio ambiente, Brasil tan solo pretende alcanzar la neutralidad en carbono en 2060, es decir diez años después de la meta establecida por la mayoría de los países, con excepción de China, uno de los mayores contaminadores del mundo y que se fijó la misma meta brasileña.

La nueva meta de Brasil fue anunciada el martes por el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, cuando falta menos de un mes para concluir el plazo legal que los signatarios del Acuerdo de París tienen que anunciar sus Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés), como son conocidos sus compromisos obligatorios para reducir las emisiones de gases contaminantes.

De acuerdo con el ministro, Brasil puede anticipar su meta de neutralización de emisiones desde que reciba a partir de 2021 al menos 10.000 millones de dólares de los países ricos para financiar proyectos de preservación ambiental.

“En otro intento de chantajear a los países ricos, el ministro de Medio Ambiente de Brasil condicionó la anticipación de la meta de 2060 a que se le pague al país 10.000 millones de dólares por año a partir de 2021”, criticó el Observatorio del Clima.

Por los términos del Acuerdo de París, neutralizar las emisiones de gases contaminantes significa cambiar la matriz energética y quedarse tan solo con fuentes sostenibles que no dependan de los combustibles fósiles, para ayudar a atenuar el actual calentamiento global.

La neutralización prevé que, en caso de mantener fuentes contaminantes, cada tonelada de gas carbónico emitida tiene que ser compensada con medidas de protección climática que reviertan esa misma tonelada, como el plantío de árboles.

META DE BRASIL ERA REDUCIR EN 43 % EMISIONES HASTA 2030

Antes de anunciar su nuevo compromiso, Brasil se había comprometido en 2015 a disminuir hasta 2030 sus emisiones de gases contaminantes en un 43 % en relación con los volúmenes de 2005, año en que lanzó a la atmósfera 2.100 millones de toneladas de gas carbónico.

Según los ecologistas, la meta anterior de Brasil (reducción del 43 % hasta 2030) ya era insuficiente para impedir una limitación del calentamiento global de menos de 2 grados centígrados, y la nueva meta también lo es.

“Si todos los países tuviesen esa misma ambición, el calentamiento global podría acercarse a los 3 grados centígrados”, explicó el Observatorio del Clima al insistir en que la nueva meta también es insuficiente.

“Y es inmoral porque, en un momento en que decenas de países comienzan a elevar significativamente la ambición de sus metas, en línea con las nuevas recomendaciones de la ciencia, Brasil ofrece un esfuerzo adicional de solo un 6 %, que ya había sido propuesto incluso antes de que el Acuerdo de París fuera adoptado”, agrega.

Para las organizaciones ambientalistas, “el mundo cambio, pero las metas de Brasil no”.

El secretario ejecutivo del Observatorio del Clima, Marcio Astrini, afirmó que mientras que el resto de países esperaba que el quinto mayor emisor de gases contaminantes del mundo elevara la ambición de sus metas, Brasil “apunta una motosierra contra el mayor bosque tropical de la Tierra y hace exigencias de rescate para parar de desforestar y emitir en 40 años”.

Según Astrini, se trata de una nueva “irresponsabilidad” del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, un líder ultraderechista que se ha caracterizado por su retórica antiambientalista y negacionista sobre los cambios climáticos en sus dos años de gestión.

La deforestación de la Amazonía, que es la principal responsable por las emisiones de gases contaminantes de Brasil, ha crecido significativamente y a sus mayores niveles en muchos años desde que Bolsonaro asumió su mandato.

De acuerdo con los cálculos de los técnicos del Observatorio del Clima, para que Brasil asuma metas compatibles con las esperadas por el Acuerdo de París tendría que comprometerse a reducir sus emisiones en un 81 % hasta 2030 y alcanzar la neutralidad en 2050.

Compartir:
Total
2
Shares
Previous Post

Bolsonaro anuncia la eliminación del impuesto para importar pistolas y revólveres

Next Post

Caen los matrimonios en Brasil donde las uniones también duran menos

Related Posts
A %d blogueros les gusta esto: