El documento con información que tiene Brasil sobre el escándalo de Odebrecht en Colombia

Hasta ahora, la evidencia que las autoridades de Brasil tienen sobre los pagos que hizo la multinacional Odebrecht para obtener obras y beneficios en Colombia permanecía bajo total reserva.

Si bien países como Perú aceptaron entregarles inmunidad a los ejecutivos de la brasileña, a cambio de acceder a ese dosier, la Fiscalía de Colombia no firmó los acuerdos de colaboración y decidió investigar por su cuenta.

De hecho, procesó a Luiz Antonio Bueno, Luiz Antonio Mameri y Luiz Da Rocha, por cohecho. Pero llegaron a un principio de oportunidad, aprobado en enero, que suspendió la persecución penal por dos años.

“Van a pagar 18.900 millones de pesos (deben 6.400 millones) y seguir aportando información y declarando. Colombia fue más allá”, dijo una fuente del ente acusador.

El periódico El Tiempo obtuvo en Brasil el ‘capítulo colombiano’ del escándalo y halló episodios desconocidos, como las trampas de Odebrecht para burlar a la Dian, y piezas de episodios archivados administrativamente en Colombia, como los aportes a campañas. La información fue suministrada a la Procuraduría de Brasil por Martorelli –cabeza de la brasileña en Colombia–, Bueno y Luiz Mameri, otros de los otrora directivos.

Admitieron que, además de los contratos simulados para pagar las coimas a políticos y funcionarios, hay otro paquete que confeccionaron para disminuir la carga tributaria. Luiz Bueno explicó así la trampa a la Dian:

La confesión

“Ya como director gerente en Colombia, en 2009 (a Luiz Mameri) se le acercó Marcos Grillo, director financiero de Odebrecht, quien sugirió contratar ficticiamente a Detección de Control de Calidad y Supervisión de Construcción de Edificación S. A. Se instruyó al director de contratos, Manuel Cabral, para que arreglara el contrato.

“Dicha firma nunca prestó servicios a Odebrecht, el contrato era ficticio y se pagaron unos 10,8 millones en 2010”, dicen.

Y si bien la Fiscalía de Colombia reveló los aportes a las campañas presidenciales de Óscar Iván Zuluaga y de Juan Manuel Santos, y los sobornos para la asignación de la Ruta del Sol II y Ocaña-Gabarra (que ya tienen a 5 personas tras las rejas), en el dosier brasileño se dan detalles precisos de esos episodios.

Eleuberto Martorelli aseguró: “El pago a ‘Duda’ Mendonça en apoyo a la campaña presidencial de 2014 en Colombia-Centro Democrático fue buscado por Daniel García, consultor de campaña para el partido Centro Democrático (oposición al gobierno de Santos), quien le preguntó si conocía al estratega Mendonça, a quien estaba interesado en contratar”.

Martorelli dice que se promovió un primer contrato entre las partes pero nunca se tuvo un contacto directo con Duda.

Agregó que en mayo lo buscó nuevamente Daniel García, quien le habría comentado que el estratega solicitó 1,5 millones para llevar a cabo la campaña. Y que entendió que la compañía tendría que pagar estos gastos para tener mayor proximidad con el eventual nuevo gobierno, para reclamar el equilibrio económico de la Ruta del Sol. Luego de la autorización de Mameri se programó el pago con el equipo de Hilberto Silva.

La plata se transfirió a Topsail Holding, y la expectativa era que si Zuluaga era elegido, Odebrecht se beneficiaría.

La Ruta del Sol II

Sobre la campaña Santos, Martorelli dijo que se le acercó Luis Peña, publicista responsable de la campaña de reelección, para preguntar si estaría interesado en estudiar la situación política del país.

Él le dijo que sí, pero que pagaría estudios si el Gobierno supiera de la contribución. Su objetivo era acercarlo al Gobierno, con el que la empresa no tenía proximidad. Los servicios fueron contratados por un millón de dólares, pagados en dos cuotas de 500.000.

Y agregaron que los giros a la empresa seleccionada por Peña los hizo Hilberto Silva. Además, que no tuvieron éxito en sus reclamaciones por el desequilibrio económico de la Ruta del Sol, aunque obtuvieron protección para las obras, ubicadas en zona de conflicto armado.

El gobierno Santos ha dicho que no le otorgó ninguna gabela contractual a Odebrecht. Y la protección de las obras es una obligación del Estado.

Sobre ese mismo contrato, dieron detalles del soborno pagado a Gabriel García Morales, viceministro de Transporte, por 6,5 millones de dólares.

Bueno dice que se reunió con García Morales tanto en su oficina como en una residencia y “eran del conocimiento de José Elías Melo, entonces presidente de Corficolombiana.

Aseguran que Mameri fue autorizado a pagar y Melo fue comunicado de los valores: “Se acordó se ratearía entre Odebrecht y Episol”.

Gabriel García, José Elías Melo, Otto Bula, Bernardo ‘el Ñoño’ Elías  y otros 10 involucrados, ya fueron condenados en Colombia.

Y el Consejo Nacional Electoral archivó las investigaciones tras declarar su caducidad. Y en ese entonces no era un delito penal recibir aportes violando topes.

Si bien el dosier revela detalles puntuales de las confesiones de los Brasileros, también es evidente que en estos casi tres años desde que estalló el escándalo, la Fiscalía de Colombia abrió más líneas de investigación que las que tenía la Procuraduría de Brasil en su poder.

Tomado de El Tiempo

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