El “pagadiario” o “gota a gota” es un negocio criminal

Imagen de Infobae.
Compartir:

Medellín, Antioquia, 2 diciembre de 2021.- Se ha suscitado una fuerte polémica debido a las declaraciones dadas por el diputado Camilo Calle, del partido Alianza verde, quien aseguró que «no está bien, digamos, bajo ninguna circunstancia, asociar la actividad del gota a gota con la actividad delincuencial… Tengo muchos amigos gota a gota que son personas decentes, honorables, que también en medio de la falta de oportunidades, cuando tuvieron un pequeño capital, ingeniosamente decidieron entregarlo en préstamos y encontrar una falla del mercado».

No tenemos dudas y sí muchas certezas de que el denominado pagadiario es una actividad delincuencial. Las fallas en el mercado no son el argumento apropiado para que agiotistas se aprovechen de la necesidad de los colombianos.

Requisitos para acceder al pagadiario

El sistema de préstamos pagadiario sólo necesita cumplir dos requisitos que parecen elementales: pagar cumplidamente tanto los intereses como el préstamo; y dar la cara para recibir el dinero que es entregado al 20, 30 y hasta el 40 por ciento de intereses sobre el total de lo prestado.

PUEDE LEER

La primera aclaración que se debe hacer a lo que denomina el diputado “una falla del mercado” es la exclusión social, que la fomenta el sistema financiero que no le presta dinero a los excluidos, en otras palabras, a los pobres.

¿Cómo nace el pagadiario o gota a gota”?

Este sistema de préstamo criminal nace de los dineros que la economía ilegal les facilitaba hace 20 años a los traficantes de droga, a los contrabandistas y a comerciantes. Luego esta nueva casta de usureros de la banca criminal entendieron que al pobre nadie le presta, eso los llevó a masificar el negocio, igual fueron visionarios con los productos de la canasta familiar, la construcción, los lotes ilegales y hasta perfeccionaron las “vacunas” (extorsiones).

Sin embargo, el sistema financiero se lucra de los enormes dividendos que deja la banca criminal o pagadiario, solo en Medellín los ingresos podrían superar los 120 millones de dólares, en pesos serían unos 472.800 millones.

EN CONTEXTO

Hablan Los Triana: «Nosotros vivimos del microtráfico, vivimos de los «pagadiarios»

¿Dónde van a dar esos dineros? La respuesta es obvia, a las cuentas bancarias que mueve la banca privada.

Lo claro es que el pagadiario, o gota a gota, manejado en su mayoría por el crimen urbano que representa la Oficina, las AGC y más de 500 bandas en el Medellín metropolitano, es, en últimas, consecuencia directa de la postura de los banqueros colombianos los cuales a pesar de obtener anualmente más de siete billones de pesos en utilidades no consideran al pobre como sujeto de préstamo, y esto solo refleja la desigualdad y el modelo económico neoliberal que dirige a Colombia, pese a que se habla de paz.

La segunda aclaración: prestar dinero a una tasa de interés del 10, 20 o 30 % es usura. El sitio web Conceptos Jurídicos la define así: “La usura es una práctica ilegal que consiste en cobrar intereses excesivamente elevados en los préstamos y que supone, por lo tanto, una ganancia injusta para la entidad financiera que ha prestado el dinero”. En este caso, es la banca criminal (pagadiario) la que cobra los elevados intereses.

Tercera aclaración, más del 80% del pagadiario local, Medellín y Valle de Aburrá es manejado por el crimen urbano representado en la denominada Oficina del Valle de Aburrá, más conocida como la Oficina de Envigado, y bandas independientes, entre otros.

En el resto de Antioquia la actividad del pagadiario o gota a gota es controlada por las AGC, Oficina del Valle de Aburrá, bandas independientes y bandas más pequeñas que son satélites de las anteriores, por ejemplo, Suroeste, Occidente y Oriente antioqueño.

Cuarta aclaración, el resto de los que ejercen “la noble profesión” del pagadiario, tienen que pagar impuesto o “vacuna” al crimen urbano y rural, eso les sirve para que a los “usuarios” no se les vaya a ocurrir dejar de pagar la cuota o el préstamo total.

La denominación de gota a gota está bien definida en un artículo en El Clarín de Argentina, “Se le llama ‘gota a gota’ porque gotita a gotita te sacan todo tu dinero”.

¿Qué pasa con quienes no pagan el gota a gota o pagadiario?


Quienes defienden el “noble oficio” ejercido por gente “sin oportunidades” que son “decentes”, “honorables” no saben o poco les importa conocer cómo se cobra la “deuda”.

Ejemplos existen y no son mitos urbanos, aunque la mayoría son acallados por la institucionalidad para no mostrar la dimensión del negocio criminal y sus consecuencias.

Las consecuencias de no pagar el “préstamo”

“Si no pudo pagar, le duplican la deuda y si sigue sin pagar, en el mejor de los casos, llega un momento en el que le toca entregar la casa, entregar la hija o volverse el caletero [tener que guardar en su hogar] de a 10 kilos de cocaína, de tres fusiles y cuatro pistolas”. (Luis Fernando Quijano, entrevista para Univisión.)

No pagar significa: entregar un bien mueble o inmueble, convertir la casa en caleta para droga, armas o refugio de alguno de los buscados por las autoridades, además, puede ser que por no pagar toque lavar, planchar, hacerles de comer no por pocos días sino por un largo tiempo a los que controlan directamente el negocio, léase, las bandas armadas.
También puede pasar que hijos o hijas tengan que ejercer actividades criminales y por último también se dan lecciones para que nadie olvide, por ejemplo, el destierro, la tortura o la muerte.

El pagadiario o gota a gota negocio que traspasa fronteras

Desde hace más de una década la ONG Corpades y la Agencia de Prensa Análisis Urbano vienen denunciando que el pagadiario salió de los estratos altos, el comercio, el narcotráfico y el contrabando para masificarse, miles de personas se encuentran inmersas en el negocio criminal.

Hoy pulula en cada rincón de la ciudad metropolitana, el resto de Antioquia, en la mayor parte de la geografía colombiana e incluso se propagó hasta Chile, Perú, Panamá, Brasil, Perú, Argentina, Costa Rica y España y Ciudad de México, entre otros, siendo controlado por mafias, entre ellas, algunos sectores de la Oficina del Valle de Aburrá.

Te pagan para que manejes rutas del pagadiario en otros países

En comunas como la 3 (Manrique), 4 (Aranjuez) y la 10 (Candelaria), invitan a los jóvenes a que se vayan para otros países como Brasil, para que aprendan el negocio criminal en el terreno y luego monten nuevas rutas del pagadiario en ciudades como Río de Janeiro o Sao Paulo. En la actualidad pagan 2.500.000 pesos, además de techo y comida, luego los independizan cuando ya tienen sus propias rutas.

En el caso de Brasil siendo un negocio colombiano cuentan con la protección de los grupos criminales más poderosos: Primer Comando Capital (Primeiro Comando da Capital, PCC) y el Comando Rojo (Comando Vermelho) y la Familia del Norte, FDN, entre otros.

Sin embargo, lo denunciado con pruebas durante años no ha dado ni dará ningún resultado, la institucionalidad solo atina a generar planes de seguridad mediáticos, sin ningún alcance real.

En el caso de Medellín y el resto del Valle de Aburrá, la Policía Metropolitana (MEVAL) sabe cómo operan y quiénes manejan el negocio criminal, no les importa, se hacen los de la vista gorda, en últimas pensarán “para qué pidió prestado si no tiene con qué pagar”.

Las autoridades no persiguen a quienes desde el crimen urbano dirigen tan jugoso negocio. No se atreven a golpear decididamente a las estructuras que con tal de ganar dinero en grandes cantidades han construido esta forma de esclavitud moderna: el pagadiario.

Finalmente, es bueno recordar que el Código Penal Colombiano, en el artículo 305 -usura-, señala que prestar dinero que exceda la mitad del interés bancario corriente es un delito penado con prisión.

Apunte Urbano

El pagadiario se ha masificado tanto que incluso los que deberían combatirlo lo tienen, al parecer, incrustado en estaciones de la Policía. Es el caso de Medellín. La Estación Candelaria es un ejemplo palpable, allí se estaría cobrando el 10 % por cada préstamo. Aunque es ilegal, parece estar protegido por el “Cartel de los oficiales”.

Compartir:
Total
1
Shares