Tras la denuncia hecha por la Asociación de Campesinos del sur de Córdoba, Ascsucor, que en un comunicado señala que el Ejército disparó contra campesinos que protestan legítimamente por la erradicación manual de cultivos ilícitos, el comando de la Séptima División del Ejército Nacional se defendió.

La institución castrense aseguró que en zona rural de San José de Úre, sur de Córdoba, se presentó una asonada por parte de la población civil que quería impedir las labores de erradicación de cultivos ilícitos en la región, donde se realizan operaciones militares y policiales para combatir grupos armados organizados que atentan contra la población civil como las AGC o Clan del Golfo, los Caparros y el residual del 18 o disidencias del frente 18 de las Farc.

Añade el Ejército que alrededor de 400 personas llegaron con palos y armas contundentes para agredir a las tropas, que “actuaron de acuerdo a los protocolos establecidos y se replegaron del lugar de los hechos, respetando siempre los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario”.

Durante estas acciones, “uno de los soldados se vio obligado a accionar su arma de dotación para proteger su integridad, sin afectar a los agresores”.

El Ejército afirmó que sobre los hechos se informará a los organismos competentes toda vez que las tropas se encuentran en la zona y “actúan de manera legítima para combatir los fenómenos de criminalidad y proteger a la población civil”.