Este miércoles 2 de octubre, un grupo de exmiembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela anunció la conformación desde Florida (EE.UU) de un «Estado Mayor Militar», con miras a establecer un «Gobierno de transición» en el país suramericano.

La información ha sido adelantada a los medios de comunicación por Javier Nieto Quintero, ex miembro de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), degradado en un decreto presidencial el pasado 28 de febrero de 2018.

Nieto Quintero fue detenido en 2004 por su supuesta relación con grupos paramilitares colombianos que se entrenaban en el estado Miranda, perteneciente a la Gran Caracas, con la finalidad de llevar a cabo un atentado contra el entonces presidente Hugo Chávez. Después de 18 meses de prisión, fue liberado y salió de Venezuela.

¿Qué pretenden hacer?
Este «Estado Mayor Militar», compuesto por uniformados desertores, retirados o degradados que están fuera de Venezuela, ha manifestado que presentará el listado parcial de uncenso de exfuncionarios que pretenden formar parte de un «Gobierno de Transición».

Han dicho que, además, darán a conocer un «Proyecto de Ley para la Reinserción de Oficiales a la Fuerza Armada Nacional y el Proyecto de Ley Orgánica de la Fuerza Armada».

Según la Carta Magna venezolana, es necesario reunir el apoyo mínimo de 0,1 % del padrón electoral, es decir, unas 20.000 firmas, para presentar un proyecto de Ley ante la Asamblea. Toda propuesta debe ser hecha ante la Secretaría del Parlamento, con sede en Venezuela.

¿Quiénes apoyan esta propuesta?
Además de Nieto Quintero, los medios han dado a conocer algunos miembros de este grupo que respaldan la propuesta.

Lobzan Chacón, quien según su biografía de Twitter es oficial retirado de la Armada venezolana.
Ezequiel Solís.
Fidel Pastrán, delegado de este grupo en Argentina.
Julio Brazarte.
Jesús Palmar Fernández.
Según Nieto Quintero, ya se han registrado 2.780 personas, entre militares y policías, y 3.320 esperan para hacerlo. «Eso nos daría un total de 6.000 hombres dispuestos a ofrecer su apoyo para la reconstrucción de la institución armada», aseveró.

La FANB cuenta con por lo más de 200.000 uniformados, además de las millones de personas que integran la Milicia Nacional.

Los países donde han recogido esta data son: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica, EE.UU., Ecuador, España, México, Inglaterra y Perú, entre otros.

¿Una Fuerza Armada paralela?
En la reunión, José Antonio Colina, fundador de la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), con sede en Miami, aseveró que «no es posible confiar» en los miembros de la FANB. «Porque están compuestos por comisarios políticos, por terroristas o narcotraficantes», recoge El Nuevo Herald.

Sin embargo, ha sido el propio diputado opositor Juan Guaidó quien ha hecho varios llamados al sector de defensa, desde su autoproclamación como «presidente encargado», para que lo apoyen en el derrocamiento de Maduro, a pesar que de que FANB ha manifestado reiteradamente su respaldo al jefe de Estado venezolano como comandante en jefe.

Hace menos de una semana culminaron los ejercicios militares «de soberanía y paz», que se llevaron a cabo durante 18 días en la frontera occidental del país con Colombia, luego de que la Casa de Nariño acusara a Miraflores de amparar en territorio venezolano a las disidencias de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC) y a miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), con la finalidad de preparar actos desestabilizadores contra el país vecino.

De igual manera, el país suramericano activó una alerta naranja en los estados fronterizos, tras los señalamientos del Gobierno colombiano.

Propuesta de Guaidó
Un par de semanas atrás, Guaidó manifestó su decisión de abandonar el proceso de diálogo que había establecido con el Gobierno desde mayo pasado debido a que, en su opinión, el mecanismo se había «agotado».

El dirigente del partido de derecha Voluntad Popular aseguró que su delegación había planteado la salida de Maduro, su separación de la «presidencia encargada» y la «conformación de un Consejo de Gobierno plural», conformado por algunos partidos y la FANB para facilitar el ingreso de la «ayuda humanitaria» y la realización de «elecciones libres».

El abandono de las conversaciones coincidió con la activación, por parte del Washington y sus socios en la Organización de Estados Americanos (OEA), del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) con la finalidad de «facilitar más acciones colectivas» contra Venezuela.

La puesta en marcha del tratado, al que no pertenece Venezuela desde 2013, fue rechazada por por el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, quien expresó que se pretendía «legalizar una intervención militar» contra su país.

El uso o no de la fuerza militar contra él territorio venezolano ha sido uno de los temas principales en el seno de los países del Grupo de Lima, integrado por representantes de gobiernos que se oponen a la administración de Maduro en Venezuela, y que votaron a favor de la activación del TIAR en la OEA.

Caracas de denunciado la participación de exmiembros de la FANB, que se encuentran fuera de Venezuela, en planes conspirativos que incluyen ataques a figuras políticas, incluido el presidente Maduro, con la finalidad de instalar otro Gobierno por la vía de la fuerza.

La Justicia venezolana ha abierto investigaciones para determinar la responsabilidad de grupos de exuniformados que han participado en presuntos planes desestabilizadores, que contemplaron el robo de armas de parques militares, intentonas golpistas y entrenamientos paramilitares en Colombia.

Tomado de RT Actualidad