En video | ¿Quién responde por la seguridad en Medellín?

Imagen tomada de un video sobre un hurto con arma de fuego en Medellín.
Compartir:

Por: Yurany Alzate (YuranyAlzate1)

Valle de Aburrá, 27 agosto de 2021.- Medellín, la ciudad que se hace llamar la más innovadora, está conformada por 16 comunas en la zona urbana, 5 corregimientos en la zona rural para un total de 249 barrios oficiales. Según los datos del censo de 2018 del Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE-, a ese año la capital de Antioquia contaba con una población de 2.427.129 habitantes, de ellos 47% hombres y 53% mujeres, siendo la segunda ciudad más poblada de Colombia.

En febrero el alcalde Daniel Quintero salió ante los medios de comunicación a enaltecer su labor porque había superado las estadísticas de seguridad que entregó el mandatario anterior Federico Gutiérrez, pero hoy estamos ante una realidad que preocupa a sus habitantes.

En contexto Aumento de homicidios: la seguridad no mejora en Medellín y la Policía tampoco

La seguridad en la ciudad es principalmente responsabilidad de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, más que del mismo mandatario, como lo establece la Ley 62 de 1993 en su artículo 1:

La Policía Nacional, como parte integrante de las autoridades de la República y como cuerpo armado permanente de naturaleza civil, a cargo de la Nación, está instituida para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida honra bienes, creencias y demás derechos y libertades y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares. Así mismo, para el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas y para asegurar que los habitantes de Colombia convivan en paz.”

Imagen tomada de un video sobre un hurto con arma de fuego en Medellín.

Esta mirada no puede traducirse en no exigirle a Daniel Quintero como alcalde de Medellín la generación de estrategias que permitan tener una ciudad más segura. La responsabilidad de la Policía es clara, debe velar por la seguridad y convivencia en la ciudad de Medellín y hoy, eso no se cumple ¿por qué? Las cifras lo demuestran.

Entre enero y junio del 2021, los homicidios en Medellín aumentaron en un 7%, los robos registraron un incremento del 14 por ciento, 11 % de este porcentaje son hurtos de motocicletas.

Leer Homicidios en Medellín: las cifras no mienten

La reducción de hechos inseguros que se presentó en el 2020, no se habría dado por la actuación de las autoridades de policía sino gracias a una pandemia que encerró de manera escalonada a los hombres y mujeres de Medellín durante todo el año.

Según la Fundación Seguridad y Democracia “la seguridad ciudadana se refiere a un orden ciudadano democrático que elimina las amenazas de la violencia en la población y permite la convivencia segura y pacífica. Este enfoque tiene una serie de implicaciones sustanciales. Al tener su centro en la noción de amenaza, y, de manera implícita, en las de vulnerabilidad y desprotección, la definición se aparta de determinadas concepciones que definen la seguridad ciudadana puramente en función de la criminalidad y el delito y enuncia explícitamente la dualidad objetiva/subjetiva del concepto de seguridad ciudadana, la cual, de acuerdo a lo anterior, se convierte en un derecho exigible frente al Estado.”

Aunque es un derecho ciudadano como lo plantea la Fundación, hoy  desde la administración de Daniel Quintero no dan respuesta ante las preguntas que tienen medios de comunicación como Análisis Urbano, para saber cuáles son las  estrategias que se están tomando para garantizar una vida libre de violencias a las y los habitantes.

Hoy la Secretaría de Seguridad y Convivencia en Medellín, es liderada por el general retirado de la Policía José Gerardo Acevedo Ossa, él es encargado de la “planificación, gestión, articulación, desarrollo, implementación y evaluación de todas las acciones encaminadas a fortalecer y mejorar la seguridad en el Municipio de Medellín”. Misión que no está cumpliendo a cabalidad, así lo evidencian las estadísticas.

El general retirado no está respondiendo a las inquietudes de la sociedad, no se ven en la realidad exigencias claras a la Policía. Cuando se lo preguntamos en la Secretaría de Seguridad de Medellín, tampoco las dieron a conocer.

Para el concejal de Medellín Daniel Duque “la seguridad se viene deteriorando” y agregó que “estamos viendo hechos victimizantes que generan mayor zozobra en la comunidad como por ejemplo los atracos al interior de centros comerciales, restaurantes” y señaló que a pesar de este grave problema “no existe articulación entre las instituciones en la ciudad.”

Cuando pedimos respuestas a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá -MEVAL- sobre la gestión que están haciendo en la ciudad para garantizar la seguridad de sus habitantes, no obtuvimos respuesta.

Por eso nos preguntamos ¿por qué el secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín el general retirado José Gerardo Acevedo Ossa, ni la Policía contestan las preguntas de las personas que viven en Medellín?

¿por qué no hay una articulación entre las instituciones para que se logre generar seguridad en la ciudad?

El general retirado, a quien los integrantes de la policía aún llaman “mi general”, lidera una dependencia muy importante en la ciudad, él tiene el deber de exigir resultados a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá ¿por qué no lo hace general?

¿Qué tan conveniente es para Medellín, mantener a un general retirado en esta secretaria?  Teniendo en cuenta que puede ser buen funcionario, pero termina siendo una relación de yo con yo, la línea de mando sigue existiendo y, por ende, son pocas las opciones que tiene el secretario para cuestionar el actuar policial. 

Además, es evidente que la Policía no genera la suficiente confianza en una parte de la ciudadanía como ya lo hemos denunciado en varias ocasiones en este portal de noticias.

Ejemplo de ello, todos los llamados que hacen desde la población civil para que haya una reforma policial y más con lo sucedido el pasado 6 de agosto en Aranjuez, donde un agente adscrito a la Meval presuntamente asesinó a un joven de 22 años. ¿Esas son las personas encargadas de nuestra seguridad?

Puede leer ¿Quién nos cuida de los que nos deben cuidar?

Medellín tampoco es un lugar seguro para las mujeres y las personas diversas que la habitan, no solo se exponen a que las roben, sino que también les toca lidiar con el acoso callejero, como lo cuenta Daniela Gutiérrez habitante de la Comuna 13 “que nos atraquen es lo de menos, a mí en lo personal, me aterra pensar en que un man me vaya a tocar, a perseguir o hasta a violar porque Medellín no es una ciudad segura para nosotras.”

Las mujeres trans denuncian constantemente acoso, violencia física y verbal no solo por una parte de la población, sino también por parte de algunos agentes de la policía.

Para Valery Parra mujer trans de Medellín, activista y defensora de los derechos humanos “La Policía es una institución que genera demasiado temor, por todos los hechos ocurridos y porque siendo una mujer trans en Colombia, sé que es la institución con más violencia hacía nuestra integridad. Cuando yo veo un policía en la calle prefiero esconder la mirada, cambiar de acera o de calle para no encontrarlo porque la verdad me genera mucho temor de que me llegue a pasar algo porque por sus procederes machistas me pueden agredir o atacar. Existe ese temor por parte de todas nosotras, es mucho temor de verles, de sentirles cerca.”

Según el observatorio Medellín Cómo Vamos, en 2020 los tres problemas más graves frente a la seguridad en sus barrios fueron: atracos callejeros (27 %), drogadicción (23 %) y pandillas, combos o bandas criminales (14 %).

“Pandillas, bandas o combos criminales”, una problemática que vive la ciudad desde hace más de 40 años, cuatro décadas en las que la comunidad ha quedado en medio de la guerra cuando se disputan un territorio. Hoy a la administración de Daniel Quintero no le ha importado esta realidad, tampoco a las anteriores, menos a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, quienes no han realizado un trabajo efectivo para desmantelar esas organizaciones criminales.

También puede leer El alcalde en Barranquilla y los homicidios en Medellín subieron 175 %. ¿Dónde estaba la policía?

La respuesta del Estado representado en la Alcaldía de Medellín, ante las denuncias por inseguridad es llevar fuerza pública, sin reconocer la multicausalidad de las problemáticas sociales y la necesidad de dar respuestas integrales en las cuales se debe contar con la participación activa de la comunidad y de las diferentes dependencias, como lo indica Daniela Gutiérrez lideresa de la comuna 13.

Desde esa mirada, se puede establecer que las autoridades locales, al parecer, no se sienten responsables de estos temas, ni asumen sus responsabilidades, a pesar de que las comunidades, cada vez más, demandan acciones en materia de inseguridad.

https://twitter.com/AnalisisUrbano/status/1431423138844364800

El concejal Daniel Duque señaló “me preocupa mucho que la gran estrategia de seguridad, de la que habla el alcalde Quintero, sea utilizar unas cuantas cámaras y robots, cuando lo que se requiere es una estrategia integral de atención a la seguridad de Medellín. En este momento tenemos grandes condiciones que pueden generar mayores vulneraciones a la gente, por ejemplo, la tasa de desempleo, la crisis económica tan disparada que está afectando especialmente a jóvenes en condición de vulnerabilidad de estratos 0, 1 y 2, que no están estudiando, que no están trabajando.”

Es responsabilidad de la Policía la seguridad en Medellín, son ellos los que pueden capturar, no el alcalde, es la Fiscalía la encargada de judicializar, no el alcalde, por eso, si bien es necesario exigirle a Quintero programas de inclusión, oferta educativa, laboral, cultural para que Medellín sea una ciudad más amena, también hay que dejar claro que es la Policía la que tiene que garantizar que no hayan homicidios, que no hayan robos, que las mujeres y las personas diversas puedan andar sin miedo las calles.

En todo Medellín existen más de 350 bandas criminales que mandan en los barrios, que asesinan, roban, cobran vacunas, reclutan menores de edad, desplazan familias. Los policías solo se destacan cuanto de atacar la protesta social se trata. 

Quedan muchas preguntas sin respuestas, la institucionalidad simplemente no las responde. 

Video sobre algunos de los hurtos registrados en el mes de agosto en la ciudad de Medellín

Compartir:
Total
13
Shares
Previous Post

Se sigue rajando el PAE

Next Post

Fiscalía colombiana eleva a 29 número de muertos en protestas, tras 4 meses

Related Posts
A %d blogueros les gusta esto: