La Procuraduría General de la Nación mediante tutela logró el amparo de los derechos fundamentales a la dignidad humana, educación, y unidad familiar de un patrullero de la Policía Nacional, a quien la institución había ordenado trasladar al municipio del Carmen de Atrato, sin tener en cuenta los perjuicios que le generaba.

El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Quibdó confirmó en sentencia de segunda instancia, el fallo de un juez que consideró que el ministerio de Defensa – Policía Nacional con la decisión violó el derecho fundamental del uniformado a la educación, quien cuenta con un permiso de estudio concedido por el comandante de la institución en el departamento, al estar matriculado en 9 semestre en la Universidad Tecnológica del Chocó, sede Quibdó, y del cual hace uso en la actualidad.

Así mismo, el comandante dio viabilidad a la solicitud del patrullero para adelantar sus estudios en Derecho, sin afectación del servicio, teniendo en cuenta que el funcionario se comprometió a compensar el tiempo.

El ente judicial ratificó que con el traslado la institución desconoció el permiso otorgado por el comandante y omitió considerar los perjuicios que generaba al patrullero, porque “quedaría obligado a abandonar la universidad y a su hijo de dos meses de edad”, quien requiere de su afecto y compañía.