FLIP revela persecución con 25 mil registros de seguimientos contra la periodista Claudia Julieta Duque

Foto de la FLIP.
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Colombia, 25 octubre de 2021.- La periodista colombiana Claudia Julieta Duque es objeto de una campaña de persecución y espionaje dirigida por la estatal Unidad Nacional de Protección -UNP-, organismo encargado principalmente de salvaguardar la vida y la seguridad de cerca de cinco mil periodistas y defensores de derechos humanos que se encuentra bajo amenaza.

(Puede leer: El Estado es responsable de la tortura psicológica a Claudia Julieta Duque: Tribunal)

La revelación fue hecha por Jonathan Bock, presidente  ejecutivo de la Fundación para la Libertad de Prensa -FLIP-. En carta dirigida al director de la UNP, Alfonso Campo Martínez, le notificó que “La FLIP tuvo acceso a más de 25 mil registros recolectados por la UNP entre febrero y agosto del 2021 por medio del GPS instalado en el carro de protección asignado a la periodista. El monitoreo es permanente y detallado, y en ocasiones es realizado cada 15 o 30 segundos”.

Foto de El Espectador

(Ver carta de FLIP A LA UNP)

    En Colombia han sido asesinados 160 periodistas.

Claudia Julieta Duque es perseguida por el estado colombiano desde cuando hace más de 20 años ella descubrió la verdad sobre el asesinato del periodista y humorista colombiano Jaime Garzón. La investigación de esta periodista echó por tierra un montaje judicial gubernamental con el que se desvió por años la realidad del magnicidio.

     A Garzón, de acuerdo con las conclusiones de Claudia Julieta Duque,  lo asesinó el propio estado colombiano en una acción de la que tomaron parte los grupos paramilitares del narcotráfico de extrema derecha, coordinados por la desaparecida policía política, conocida como Departamento Administrativo de Seguridad -DAS-.

    Esta siniestra organización, que operaba bajo órdenes directas de la Presidencia de la República, también estuvo a cargo, junto con paramilitares, militares y la Policía Nacional, de otros magnicidios, como el de los candidatos presidenciales Luis Carlos Galán Sarmiento, Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro. Igualmente, hizo parte del magnicidio de ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, entre muchos otros crímenes de estado.

    Claudia Julieta Duque debió exiliarse en varias oportunidades debido a que fue secuestrada y el DAS tenía un libreto específico que seguía un grupo de detectives para torturarla sicológicamente junto con su pequeña hija.

    Durante años ella ha mantenidos vivos una serie de casos penales en los que la justicia colombiana ha venido condenando a los policías del DAS que hicieron parte de la persecución contra ella, la cual todavía persiste. De hecho, decenas de agentes del DAS pasaron de esa extinta policía secreta a hacer parte de la UNP y desde allí mantienen el espionaje y acoso a periodistas que poseen esquemas de protección de esa entidad.

      De acuerdo con la FLIP, “el monitoreo” a Claudia Julieta, “incluye fecha, hora, direcciones exactas, y localización. Estos son datos personales y sensibles que requieren un consentimiento informado que nunca ha sido autorizado por Duque. Esta información afecta su seguridad, la de sus familiares y sus fuentes”.

     Y agrega la FLIP: “La información recolectada por la UNP es más de la estrictamente necesaria para proteger a sus beneficiarios. Además, no existe un documento público que informe a los protegidos de los monitoreos y la UNP negó a la FLIP información al respecto, alegando reserva legal”.

     “Solicitamos”, dice la FLIP, “una respuesta pública [de las FLIP] frente a estos hechos de alta gravedad y que informe si el monitoreo se hace a todos los y las periodistas que tienen asignados vehículos. De ser así, pedimos que se entregue a cada periodista la información recolectada”.

      En una comunicación por Twitter, Claudia Julieta Duque sostuvo que son alrededor de 4.500 los periodistas y otros “protegidos” de la UPN que son víctimas de espionaje y seguimiento por parte de la entidad estatal.

     Después de la denuncia pública de la FLIP, Claudia Julieta Duque emitió este comunicado público:

    “Les saluda Claudia Julieta Duque, periodista y defensora de DDHH.

     Comparto con ustedes la carta abierta que la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) ha enviado hoy al director de la Unidad Nacional de Protección (UNP) para reclamar airadamente por la recolección ilegal, arbitraria y peligrosa de datos personales a través del GPS del vehículo blindado que me fue entregado como parte de mi esquema de seguridad, los cuales incluyen mi ubicación (tanto coordenadas como dirección precisa), triangulación con mi teléfono celular, rumbo al que se dirige el carro, un link que lleva a Google Maps y puede hacer seguimiento exacto de mis movimientos, etc.

    Para el período febrero a agosto de 2021, la UNP obtuvo más de 25 mil registros sobre mis movimientos, y durante algunos desplazamientos me hizo seguimiento minuto a minuto. Ello sucedió, por ejemplo, el día 7 de febrero, cuando mi familia recibió una llamada intimidatoria que anunciaba un falso accidente de tránsito mientras yo me encontraba en carretera. Es de anotar que NADIE sabía de mi viaje de ese día, pero es claro que la UNP no sólo se enteró del mismo sino que su monitoreo constante es coincidente con esa llamada, la cual se dio dos días después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) me notificara el envío de mi demanda contra el Estado colombiano a etapa de fondo, hecho que nos pone más cerca de enviar al Estado a juicio por los ataques y persecución en contra mía y de mi familia, los cuales no han cesado.

    Estos graves hechos pueden equipararse con los seguimientos ilegales del DAS en su momento, pero tienen una connotación mucho más sofisticada y peligrosa, pues afectan a 4.500 personas que cuentan (al menos según las cifras del 2020) con esquemas de seguridad que incluyen vehículos convencionales o blindados. Según la Cancillería colombiana, dichos monitoreos se realizan a todos nosotros para protegernos, pero jamás se nos ha pedido consentimiento informado para realizar este registro ni menos aún para monitorear nuestros movimientos. Entre agosto y septiembre de 2021, la UNP sólo ha dado respuestas ambiguas que no la exoneran de su responsabilidad en estos seguimientos de tipo ilegal que afectan gravemente nuestro derecho a la intimidad y la privacidad, sino que en mi caso vulneran también el derecho a la libertad de expresión y de recolectar información sin injerencias arbitrarias.

El link es: https://flip.org.co/images/Documentos/Carta-UNP—Caso-Claudia-Julieta-Duque.pdf

Estoy disponible para entrevistas y ahondar sobre este particular.

Saludos,

Claudia Julieta Duque.

Artículo tomado de La Nueva Prensa

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