Caracas, 4 nov – Venezuela inauguró este lunes en Caracas el Foro Parlamentario Mundial Antifascista que se celebrará hasta el martes con la participación de más de 300 legisladores procedentes de 70 países, según la información oficial.
Durante estos dos días, se habilitarán siete salas donde los asistentes «debatirán los temas y respectivos planes de acción contra el fascismo», y discutirán cómo «diferentes pueblos del mundo han luchado contra las formas de dominación y agresión que se manifiestan» a través del colonialismo y «el exterminio», de acuerdo a la agencia oficial venezolana AVN.
El foro fue anunciado el pasado mes por la Asamblea Nacional (AN) -controlada por el chavismo- como parte de una «ofensiva» contra acciones de la «ultraderecha», tras el reconocimiento por parte de varios Parlamentos al opositor Edmundo González Urrutia como ganador de las pasadas presidenciales en el país caribeño, en las que Nicolás Maduro fue proclamado mandatario reelecto por el ente comicial.
En la apertura del foro, el presidente de la AN, el chavista Jorge Rodríguez, describió al fascismo como «una de las peores plagas que hoy asola a la humanidad entera» y «la estrategia» a la que «recurren aquellos que se consideran dueños del mundo», con la que «se quitan los ropajes de supuestas democracias» y «asumen, de manera directa, lo que realmente son: homicidas».
Hizo un llamado a exigir, desde este encuentro, el cese del «genocidio en Palestina», que «merece vivir y merece su territorio que le pertenece por historia» y «por tradición».
«Si no hubiera fascismo en este planeta, (el primer ministro israelí, Benjamin) Netanyahu no existiría», expresó Rodríguez, quien propuso crear un foro internacional «permanente» de encuentro parlamentario para «enfrentar el fascismo como enfermedad social».
A través de Telegram, el presidente Nicolás Maduro saludó a las delegaciones que participan en el foro en Caracas, ciudad a la que considera el «epicentro de la lucha contra el fascismo y el colonialismo».
El chavismo organiza esta actividad cuando Venezuela atraviesa una crisis política tras las presidenciales del 28 de julio, cuyo resultado oficial dio la reelección a Maduro, una victoria cuestionada por buena parte de la comunidad internacional y rechazada por la mayor coalición opositora, Plataforma Unitaria Democrática (PUD), a la que el oficialismo señala como «fascista».
EFE