El gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, indicó que tras una reunión del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo convocada para hacer seguimiento a la situación presentada en los últimos días en el proyecto HidroItuango, se decidió declarar la calamidad pública durante los próximos 30 días.

Esta medida obliga a las entidades de atención, corporaciones autónomas, Fuerza Pública y alcaldías a presentar un plan de contingencia integrado que dé respuesta oportuna a cualquier eventualidad que pueda presentarse.

Pérez Gutiérrez destacó la presencia y acompañamiento del Gobierno Nacional con sus ministros de Ambiente, Minas y Defensa, que se han hecho presentes en la región y han estado atentos a cualquier imprevisto.

También abordó el tema de los riesgos no controlables, como los sucedidos por la bomba de agua que facilitó el transcurrir de 5.000 mts3 de agua por segundo; la afectación directa a 500 personas del área de influencia, destacó que no se presentaron muertos o lesionados por los desbordamientos, pues solo se presentaron pérdidas materiales. Para la Gobernación el principal interés es la atención a las personas.

Asimismo, señaló que los movimientos geológicos tuvieron influencia en la dinámica que han presentado los túneles con la apertura y cierre propios y el comportamiento de las aguas al interior de los túneles.

Finalmente, Pérez se refirió a la indemnización que deben recibir las personas afectadas y la reposición de las obras de infraestructura.

Sin finalizar la obra de Hidroituango ya se tienen pérdidas y problemas mayúsculos, como los cientos de damnificados, la pérdida de viviendas, varios puentes e instituciones de salud y de educación destruidas o afectadas. Barequeros y pescadores no pueden derivar su sustento del río y esto sin contar las multimillonarias pérdidas que en la obra ocurrieron.