Un líder social es asesinado cada tres días en Colombia. Los chalecos antibalas de la Unidad Nacional de Protección no pasaron las pruebas de seguridad. La politóloga Verónica López denuncia que el genocidio no parará hasta que no se desmantele a los grupos paramilitares.

En diálogo con el medio de comunicación alemán Deutsche Welle (DW), la también activista de Derechos Humanos y miembro del equipo de solidaridad con los presos políticos del Congreso de los Pueblos de Colombia, Verónica López, se refirió a la persecución y asesinato de líderes sociales en el país.

DW: Este viernes en la mañana se registró un nuevo asesinato de un líder social en Santa Marta, Luis Joaquín Trujillo. ¿Quiénes están detrás de estos crímenes?

VL: Es difícil saberlo porque el Estado colombiano solamente ha llegado a esclarecer poco menos del 9 % de estos asesinatos, pero según cifras de organizaciones sociales, de las más de 850 amenazas, riesgos o asesinatos que padecieron los líderes sociales solamente el año pasado, más del 50 % fueron responsabilidad directa de grupos paramilitares.

DW: Cómo califica usted esto que está ocurriendo allá en Colombia?

VL: Lo que nosotros decimos es que se trata de un genocidio del movimiento social, porque cada vez que se atenta o se asesina a un líder social no es en contra de un individuo sino en contra de su organización social y en contra de la comunidad a la que pertenece.

DW: La Onu se ha pronunciado al respecto, dice estar preocupada por el alto número de defensores de Derechos Humanos que han sido asesinados en Colombia, sin embargo el presidente Iván Duque dice que en los últimos meses o durante lo que va de su periodo esto ha disminuido. ¿Cuál es la realidad?

VL: La realidad es que desde la posesión del presidente Iván Duque en agosto del año pasado van más de 236 líderes sociales asesinados. ¿Cuál es el asunto? Que hay un subregistro por parte del Estado porque a muchas personas ni siquiera quieren darles el reconocimiento como líder social o comunitario.

DW: Hace algunas semanas los académicos del país le han enviado una carta al presidente Duque criticando al Gobierno, pero también a los medios de comunicación por “incitar”, así dicen, “a una escalada de odio”, entre comillas. ¿Cómo califica usted el papel que tienen los medios de comunicación frente a este cubrimiento de las protestas sociales y lo que ha ocurrido en Colombia en los últimos meses?

VL: Realmente es bastante desastroso porque cada vez que se presenta una acción de movilización en el país como ocurrió con la minga indígena hace un par de meses, los medios de comunicación sale a decir que está infiltrada por la guerrilla. En su momento fueron las Farc y ahora dicen que el ELN o las disidencias de las Farc, entonces crean un clima en la opinión pública de que quienes se movilizan son criminales, son terroristas, tienen relación con la insurgencia y eso es un desastre en contra del reconocimiento de los liderazgos sociales en Colombia.

DW: ¿Qué medidas está tomando el gobierno de Iván Duque para tratar de frenar lo que está ocurriendo, estos crímenes contra los líderes sociales?

VL: Pues por parte de la Unidad Nacional de Protección lo que se brinda son esquemas de seguridad y chalecos antibalas que además no pasan las pruebas mínimas. En estos días hicieron una prueba con Indumil y la mayoría de chalecos fallaron. Lo que nosotros decimos es que más que medidas individuales lo que hay es que buscar medidas colectivas de protección a las comunidades y que haya una política seria que busque desmantelar las organizaciones criminales, los grupos paramilitares que están detrás de los asesinatos. Hasta que realmente no haya una política de sometimiento a la justicia de estas organizaciones no van a parar, no va a parar el genocidio.

DW: Muchísimas gracias por estar acá con nosotros. Es Verónica López, de Colombia.