“Ha habido un ataque directo a nuestra familia”: Diana Osorio

Foto de Revista Semana
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La gestora social de Medellín y esposa de Daniel Quintero habló con la revista Semana sobre la Alcaldía de la ciudad, el nacimiento de su hija Aleia y su rol en la administración municipal.

Semana: Ha sido un año difícil para empezar un gobierno…

Diana Osorio: Es raro que uno tenga que pasar por un proceso de aceptación de un triunfo. A veces te toma un tiempo aceptar y digerir la pérdida, pero el triunfo también; pues nosotros habíamos hecho muchas campañas y uno siempre espera ganar, sin embargo, perdimos muchas veces y era muy improbable que Daniel ganara porque estábamos en contra del poder económico y político. Han pasado muchas cosas y hemos tenido un proceso de digerir el triunfo y entender que aquí debemos estar.

Semana: Entre esas cosas sucedió el nacimiento de su hija y la enfermedad que tuvo que enfrentar.

D.O.: Yo soy muy creyente, y más después del proceso de mi hija. Soy muy holística y trato de ver a Dios en todo, y entiendo que en todo hay luz y sombra. Fue muy bonito en la experiencia con mi hija Aleia, porque de mil maneras la Madre Laura siempre estaba presente en muchas cosas, ayudándonos. Y en muchas imágenes, la madre aparece con indígenas, cuyo conocimiento también nos ha acompañado en este tiempo. Mi hija ahora está tomando diez medicinas, que irían bajando según la evolución del tratamiento, y esto me ha hecho darme cuenta de que es una enfermedad que sufren también niños de poblaciones vulnerables, a quienes muchas veces no les dan esos medicamentos pese a que obtienen el trasplante, entonces mueren.

Semana: Eso sucedía y Daniel Quintero enfrentaba la pandemia en la ciudad…

D.O.: Todo ha sido complicado porque el comité de revocatoria está desde el primero de enero, no es de ahora. Daniel es una persona muy tranquila, así como lo ves en una entrevista es en la casa. Es muy difícil alterar a Daniel. Tiene una capacidad de trabajo y aguante muy grande. Es muy disciplinado cuando se mete en algo. Entonces con lo de la pandemia se metió en números, en cifras, investigando cómo estaba pasando todo en Europa, comparando cómo podía pasar acá. Daniel en ese sentido me da tranquilidad. Obviamente a él le duele cuando nos pasan cosas a nosotras.

Semana: ¿Usted cree que las críticas y denuncias que ha recibido Daniel Quintero en algún momento se convirtieron en ataques a la familia?

D.O.: El asunto es que yo he sido visible; he querido ser visible. Hay gestoras que han tenido una visión más discreta, y está bien. Es que las mujeres que llegamos a esta posición lo hacemos de una manera fortuita, no planeamos. Yo conocí a Daniel comiendo perro en el Tricentenario. He sido visible y considero que tenemos logros para mostrarle a la ciudad, y sí creo que la esposa del mandatario tiene mucho poder. Yo estoy haciendo de alguna forma lo que dije, y es que el poder se debe aprovechar para apoyar procesos sociales que consideramos necesarios. Daniel se ha apoyado mucho en nosotras, y nada duele más que la familia.

Semana: Pero hay denuncias graves, como la de acoso…

D.O.: Ese fue el primer ataque personal que nos hicieron. Por toda la información que tenemos puedo decir que fue un ataque político, un ataque que se planeó; pero es muy triste porque nosotros estábamos saliendo de la clínica cuando estaban orquestando eso. Ojalá algún día se sepa la verdad de todo. Yo estaba tranquila. Digamos que uno conoce a su pareja y sabe cómo actúa. En el caso de cómo lo planearon, se ve muy claro que ese no es Daniel. Eso no me afectó. Lo de la niña obviamente fue muy duro. Yo estaba con toda esa carga emocional, a Daniel le tocaba atender la pandemia y en la casa teníamos a la niña, fue muy duro. Ha habido un ataque directo a nuestra familia.

Semana: ¿Daniel Quintero sabe navegar en esta alcaldía o navega en un barco sobre aguas tormentosas?

D.O.: A Daniel no le ha tocado fácil casi nada. La campaña fue muy dura. Él no viene de aguas mansas. Él es capitán de turbulencias. Él está acostumbrado a eso, sabe del ejercicio político. Es normal que cuando uno llega sin un gran padrino político le pasen estas cosas. Ahí es donde digo que lo de la independencia es evidente, porque ¿quién defiende a Daniel? Lo defienden por temas puntuales, pero no hay nadie que siempre esté ahí defendiéndolo, no hay un grupo económico o político.

Semana: Desde antes de llegar a la Alcaldía usted quiso ser llamada gestora social, ¿cuál ha sido su papel?

D.O.: Por la pandemia, hay pequeñas cosas que no hemos logrado hacer. Nosotros tenemos proyectos de fondo y campañas, una de ellas es que queremos hacer de Medellín la ciudad con más puntos de hidratación del país, aunque está en pausa por el tema de bioseguridad. Nos toca adaptarlo, pero deseamos sacarlo adelante porque el acceso al agua es un derecho fundamental. Ahora estoy con los programas de medición de huella de carbono de la Alcaldía; estamos en mediciones y reuniones con las gestoras sociales del área metropolitana porque quiero invitar al resto de las alcaldías a medir las huellas de carbono y compensarlas. Yo traté de moverme para que algunas de mis ideas quedaran en el plan de desarrollo. Los temas fundamentales que logramos ahí fue la creación de la Secretaría de la No Violencia y la Unidad Administrativa de la Primera Infancia. Esto se hizo por reforma administrativa; fueron dos logros muy importantes en los que, obviamente, tuve el apoyo de Daniel.

Semana: Hubo mucha polémica con la creación de la Secretaría de la No Violencia, ¿sí era necesaria?

D.O.: Hay unas cosas políticas muy extrañas. Los que tienen un pensamiento similar quieren llevar el triunfo a manos de ellos. Ahí hay un asunto del ego que es entendible. Queremos partir de cómo se puede transformar la sociedad por medio de la no violencia, y lograr que tengamos una ciudad donde la prevención sea más fuerte que la corrección. Esta secretaría empieza a intentar nivelar un poco eso, y a tener una estructura y una política de ciudad y de administración en cuanto a la eficiencia de los recursos destinados a estos programas. Aquí cada entidad hacía temas de paz desde su misionalidad, se hacía lo que se creía conveniente en términos de paz: creímos fundamental que fuera un tema que cruzara toda la Alcaldía. A veces las alcaldías hacen esfuerzos muy grandes en informar, pero no en formar; queremos brindarle a la ciudadanía herramientas de formación y hablar con ella de una manera práctica. Queremos revisar la cátedra por la paz, queremos que los niños sean la paz.

Semana ¿En esta alcaldía de verdad son independientes?, porque Daniel ha pasado por muchos partidos…

D.O.: La independencia está en la toma de decisiones, yo creo que la pluralidad en un Gobierno es muy importante. Nosotros vamos a un consejo de gobierno o a una actividad de yoga y encontramos un montón de perfiles; todos somos distintos. Yo creo en esa pluralidad y ha sido interesante ver este gobierno plural. Nosotros no conocíamos a la mitad de las personas que nombrábamos. Hacíamos preguntas, buscábamos las mejores opciones. No nos queríamos encerrar tampoco solo en Medellín; aquí debemos avanzar en esa mentalidad del mundo. A veces a los paisas nos cuesta aceptar gente de otras regiones; pero uno no vive eso en Bogotá, donde de verdad a uno lo acogen.

Semana: ¿Toman decisiones en conjunto?

D.O.: No. Pero yo estoy ahí siempre. Hace poco hicieron un video parodia en el que mostraban a Daniel como el actor de la película de Hitler, encerrado en su oficina con un equipo, y a mí me identificaban con una mujer que estaba afuera de la oficina. Me da risa porque yo no estaría afuera, a mí me dicen que me quede. Si hay una crisis, yo estoy aquí, miro qué pasa. Eso sí, Daniel toma las decisiones solo. Nadie influye, nadie presiona. Nadie de este país llama a Daniel a decirle haga esto y aquello.

Tomado de Revista Semana

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