Hace tres años fue secuestrada, violada y asesinada la niña Yuliana Samboní, hecho que generó la indignación nacional y que llevó a que se insistiera en el Congreso en la aprobación de la cadena perpetua para los abusadores de menores

La menor fue secuestrada en el sector de Bosque Calderón por un hombre que la subió en un carro de alta gama y abandonó el lugar. La denuncia de la familia llevó a un operativo de búsqueda que incluyó la revisión de las cámaras de seguridad del sitio en las que se observa la placa del automotor y se inició su ubicación. Sin embargo, la menor fue llevada a un apartamento del sector de Chapinero en donde se perpetró el crimen.

36 meses después del crimen el victimario de la menor, Rafael Uribe Noguera, sigue preso en la cárcel de máxima seguridad de Valledupar cumpliendo una pena de 58 años de cárcel.

Su caso inicial de 52 años de prisión fue incrementada en segunda instancia por el Tribunal Superior de Bogotá. Contra esa decisión no se presentó recurso de casación con lo que quedó en firme.

El proceso en el que aparecen sus hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera hoy se encuentra en el despacho del magistrado del Tribunal Gerson Chaverra Castro.

El 9 de agosto, un juez de Bogotá los absolvió de los cargos imputados por la Fiscalía que señalaba de ocultamiento, alteración o destrucción de material probatorio en el caso del asesinato de la menor Samboní.

Ellos desde el comienzo de la investigación señalaron que no habían incurrido en ningún delito y luego del proceso el juez del caso terminó por tomar la decisión de absolverlos al considerar que no se probó la tesis del ente acusador.

La Fiscalía apeló la decisión insistiendo en que deben ser condenados y el caso aún no ha sido resuelto en segunda instancia.

Hasta hace unos meses, la familia de la menor no había acudido a una demanda administrativa contra Rafael Uribe Noguera para obtener una reparación por los daños ocasionados con sus actuaciones.

Tomado de El Tiempo