Incautaciones, cobros por rutas y llamadas: el indictment contra ‘La Silla’

Imagen de Verdad Abierta.

Marzo 4 de 2021.- En Colombia, Elkin López Torres es investigado por delitos como tráfico o porte ilegal de armas, amenazas a testigos, concierto para delinquir agravado y extorsión. Lo que ha documentado la justicia de Estados Unidos sobre ese presunto narcotraficante con supuestos nexos con sucesores del paramilitarismo.

Un fiscal del Distrito Este de Texas formuló tres cargos por narcotráfico a Elkin Javier López Torres (36 años), señalado cabecilla de una red que delinque en los departamentos del Magdalena, Cesar y La Guajira, en la región Caribe colombiana. La acusación (indictment) lo compromete en dos cargamentos de cocaína incautados en aguas internacionales del mar Caribe.

De acuerdo con el indictment, alias ‘El señor de la Silla’ “y otros se concertaron para fabricar y distribuir cocaína” entre 2014 y septiembre de 2019 por medio del transporte de droga en barcos o lanchas desde Colombia a México, República Dominicana y Las Bahamas, para su comercialización en Norteamérica.

El documento agrega que la banda criminal de ‘La Silla’ cobraba ‘peajes’, como se denomina a las comisiones que narcos de la costa exigen a los de otras zonas a cambio de permitirles el uso de las rutas de tráfico por el mar Caribe a Centroamérica.

“Él también proporcionaba seguridad para el tránsito seguro de la cocaína a través de rutas sobre las cuales se sabía que él tenía control”, prosigue acusación del fiscal.

López nunca ha sido condenado en Colombia por alguno de los procesos penales que lo involucran por delitos de amenazas a testigos, concierto para delinquir agravado, extorsión, tráfico de estupefacientes y tráfico o porte ilegal de armas.

La Fiscalía divulgó en octubre pasado que en un operativo de extinción de dominio ocupó 36 bienes avaluados en 8.000 millones de pesos, registrados en Santa Marta y Valledupar a nombre de familiares y testaferros de ‘La Silla’: 26 inmuebles, cinco sociedades, cuatro establecimientos comerciales y un vehículo.

“Esta estructura, que estaba dedicada al narcotráfico, homicidios selectivos y secuestros extorsivos de empresarios y ganaderos, habría obtenido un incremento patrimonial no justificado”, expuso la Fiscalía.

Decomisos y coincidencias

Una de las incautaciones citadas en la acusación ocurrió alrededor de noviembre de 2014: 850 kilogramos hallados escondidos en un compartimiento de una embarcación marítima inmovilizada en aguas internacionales. “Días después, comunicaciones interceptadas legalmente entre López Torres y otros coasociados revelaron una discusión entre ellos porque el cargamento no llegó a su destino final”, refiere.

No se precisan más datos, pero archivos noticiosos dan cuenta de un operativo reportado en esa época por autoridades de República Dominicana: a unas 81 millas náuticas del suroeste de sus costas, en una lancha rápida procedente de Sudamérica fue confiscada una cantidad igual de droga y fueron capturados cuatro colombianos.

El otro decomiso se registró alrededor de octubre de 2015: 440 kilogramos de cocaína descubiertos en una lancha rápida inmovilizada en aguas internacionales.

En el indictment se advierte que también hubo comunicaciones interceptadas que “revelaron a López Torres y otros coasociados hablando sobre la coordinación del despacho y la interceptación del cargamento”.

En el sistema público de registros de las cortes de Estados Unidos se encontró el expediente de un proceso federal a cuatro colombianos detenidos el 15 de noviembre de 2015, en una “embarcación sospechosa detectada por una patrulla aérea entre las costas de Colombia y República Dominicana”.

En una lancha rápida viajaban cuatro hombres. Fueron identificados como Marlon Pinto Díaz, José Olaya Deluque, Édgar Ibañez Parra y Dairo Jusayu Apshana, colombianos. Con ellos había ocho bidones de combustible y 22 fardos con unos 500 kilogramos de cocaína.

Jusayu fue uno de los 13 detenidos, al igual que López, en un operativo de la Policía Antinarcóticos en diciembre de 2012, cuando los alias ‘La Silla’ o ‘Doble Rueda’ ocuparon por primera vez titulares de prensa. Los arrestos fueron en Santa Marta, Barranquilla, Cartagena, Maicao, Valledupar, Medellín y Riohacha por delitos de concierto para delinquir, narcotráfico y homicidio.

Dentro de esa estructura, Jusayu era “tripulante en las lanchas para dar seguridad a los envíos”, informó la Policía. Sin embargo, en el expediente en el que lo acompañan Pinto, Deluque e Ibáñez no se menciona a López Torres.

En el mes de noviembre siguiente a esa segunda incautación, el portal ElSalvador.com informó el hallazgo de varios documentos en un carro, durante la captura de un policía de ese país por posesión de seis kilogramos de cocaína. Dos eran facturas de una agencia de remesas fechados 24 de marzo de 2015 y uno fue un giro desde Santa Marta por 443 dólares. El remitente: Marco Peña Rico, otro de los capturados en 2012 por ser “uno de los encargados del transporte del estupefaciente”.

Un alias que suena desde 2012

El caso de López es una historia que muestra la forma en que el narcotráfico se recicla una y otra vez en Colombia.

Capturas en el operativo de 2012.

“Los remoquetes se refieren a su situación de incapacitado, debido al atentado que sufrió contra su vida en el año 2008, que lo dejó parapléjico”, dijo en 2012 el general Luis Pérez Alvarán, director Antinarcóticos de la Policía.

López fue catalogado en aquella ocasión como cabecilla de una organización criminal que enviaba cocaína a diferentes países en Centroamérica y responsable de alrededor de 18 homicidios, entre esos los tres sanandresanos cuyos cuerpos desmembrados fueron hallados en maletas en un sector de El Rodadero, en Santa Marta.

Lo asociaron además con el ‘Clan Giraldo’, heredero del grupo paramilitar de Hernán Giraldo Serna que ahora se autodenomina Autodefensas Conquistadoras de La Sierra Nevada (ACSN), y su guerra con ‘Los Urabeños’, banda rebautizada en 2016 por el Gobierno como ‘Clan del Golfo’ y que sus jefes la llaman Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC). El general Pérez afirmó que ‘Los Urabeños’ ofrecían 150 millones de pesos a quien matara a López.

‘La Silla’ Estuvo detenido por un año hasta que, en 2013, un juzgado penal del municipio Soledad, Atlántico, resolvió un hábeas corpus y ordenó su libertad por el vencimiento de los términos para que se le iniciara el juicio.

En años posteriores el alias ‘La Silla’ fue incluido en panfletos atribuidos a grupos criminales de la costa Caribe.

Llama la atención uno en especial, conocido en agosto de 2019. Apareció firmado por la banda ‘Héroes de la Sierra’, pero en realidad fue obra de ‘Los Pachenca’ –como también se le conoce a las ACSN–, aseguraron fuentes de la Fiscalía y la Policía.

El anónimo advierte a empresas portuarias en Santa Marta y sus trabajadores que quien fuese cómplice de López corría el riesgo de morir asesinado: “Tenemos plenamente identificados a los que camellan en la sociedad portuaria con todos estos delincuentes, ladrones, extorsionistas que se creen dueños del puerto (…). Quien saque un solo gramo de cocaína por ahí de parte de estas lacras, será no solamente objetivo, sino dado de baja en el menor tiempo posible”.

El panfleto concluye señalando a ‘La Silla’ de delatar a otros narcos para mantener control del tráfico de estupefacientes desde el sector portuario de esa capital. “Elkin Javier López Torres, no se las ande dando de empresario en Valledupar (…), de la cara como el delincuente que es; mandas a dar información de que fue otro y lo mismo cuando alguien saca droga por (el) puerto que no es suya. Tirándoselas de buen ciudadano, da aviso a las autoridades para quedar bien con la justicia”, indica el documento.

“Empresario” investigado

Foto: Fiscalía.

Tres periodistas de Santa Marta, quienes por seguridad pidieron reservar sus identidades, contaron a VerdadAbierta.com que antes del segundo semestre de 2019 muy poco se mencionaba a ‘La Silla’ por temor a represalias. “A no ser que alguna autoridad lo hiciera”, contó uno. Otro recordó que las prevenciones eran motivadas. “Una vez alguien llamó a la oficina donde trabajaba y dijo que no volviéramos a mencionar esos alias, si no queríamos ganarnos problemas gratis”.

‘La Silla’ tomó relevancia nacional en agosto de 2019, tras un consejo de seguridad en Valledupar al que asistió el presidente Iván Duque Márquez por el asesinato en esa ciudad del médico Alberto ‘Tico’ Aroca. Al finalizar el encuentro y sin dar nombres, Duque hizo alusión a “información de inteligencia de una estructura criminal que, sotto voce, la han llamado ‘La Silla’, (…) que puede ser la que está detrás de algunos de sus vínculos con el sicariato y posibles oficinas de cobro al servicio del microtráfico y el narcotráfico”.

Días después, López dio una rueda de prensa en su casa de Valledupar debido a que varios medios incluyeron su identidad en noticias sobre las declaraciones de Duque.

“Soy un empresario, tengo una empresa de construcción que se llama Perla del Caribe SAS, vine a Valledupar hace aproximadamente ocho años, generando empleo; una persona tranquila que vivo acá, con mis hijos y eso es lo que he hecho en la ciudad: ayudar a las personas, generar empleo”, dijo.

A raíz de preguntas que hicieron periodistas, López admitió que “en el pasado” había “tenido un par de investigaciones” por concierto para delinquir y otra por narcotráfico, sin que le hubiesen dictado sentencia condenatoria.

Por esos días se conoció la foto en la que, junto con su abogado Álex Fernández Harding, aparece en la entrada del búnker de la Fiscalía en Bogotá. “Estuvimos (también) en la ONU pidiendo protección a los derechos humanos, estuvimos en la Policía, la Defensoría, la Procuraduría, pidiendo velación por mis derechos”, aseguró López.

A los tres meses de sus declaraciones, la Policía capturó a ‘La Silla’ en la clínica La Asunción, en Barranquilla, donde había llegado por afecciones pulmonares. El 11 de septiembre, la Corte de Texas había ordenado su detención con fines de extradición. En la clínica permaneció hasta mediados del año pasado porque una tutela le concedió la detención domiciliaria, para evitar un posible contagio por covid-19, y fue trasladado a una casa del barrio El Golf, en el norte de la ciudad.

Allí, bajo custodia de policías, espera por su traslado a Estados Unidos. El trámite debe cumplirse “con las recomendaciones médicas que aconseje su caso” y garantizando “los cuidados y tratamientos necesarios, de acuerdo con los daños físicos que le impiden movilizarse y las dolencias que padece”, dispuso la Corte Suprema al avalar la extradición de ‘La Silla’.

La investigación periodística fue publicada en el Portal Verdad Abierta el 17 febrero de 2021.

Tomado de Verdad Abierta

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