Tokio, 4 de abril de 2025.- El primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, dijo este viernes que la imposición de los aranceles estadounidenses que afectan a Japón vaticinan ‘una crisis nacional’ inminente y que requieren una respuesta ‘sin precedentes’ por parte del país.
«Esta situación puede calificarse como crisis nacional», dijo Ishiba durante un comité parlamentario, subrayando el grave impacto que los gravámenes pueden tener en la economía japonesa en general, impulsada por las exportaciones, y en su comercio con Estados Unidos en particular, teniendo no sólo en cuenta los aranceles generales del 24 %, si no el alza hasta el 27,5 % del gravamen al motor.
El mandatario japonés dijo ante los parlamentarios que el Gobierno debe decidir la respuesta más efectiva contra los nuevos aranceles, dejando la puerta abierta a represalias o llevar el asunto hasta la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Ishiba reiteró su decepción y pesar por la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de incluir a Japón entre los destinatarios de sus ‘aranceles recíprocos’, pese a las repetidas peticiones de Tokio de ser eximido.
El anuncio arancelario de Trump ha conmocionado a los mercados financieros, entre los que Tokio cayó en la víspera cerca de un 3 % y llegó a desplomarse más del 4 % este viernes, después de que los albores de una guerra comercial hayan alimentado la preocupación a una desaceleración económica global.
El yen, que venía atravesando una racha de debilidad por su percepción de valor seguro ante las incertidumbres financieras, se ha disparado con respecto al dólar, que se movía hoy en la franja alta de los 145 yenes, reflejando la creciente ansiedad del mercado.
Según varios estudios, sólo el nuevo gravamen al sector automovilístico (que suponen cerca del 30 % de las exportaciones japonesas a EE.UU.), podría reducir el producto interior bruto de Japón entre un 0,2 % y un 0,9 %.
El Ejecutivo japonés ha advertido además a Washington de que las medidas podrían mermar las inversiones niponas en Estados Unidos.
Japón es el mayor inversor foráneo en Estados Unidos, uno de sus principales socios comerciales y el país extranjero de cuyas empresas más empleos estadounidenses dependen en el sector manufacturero, según datos del Gobierno japonés.
EFE