Ginebra, 24 de febrero de 2025.- El jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, dijo este martes que cualquier idea relacionada con forzar a los palestinos a abandonar sus tierras resulta inaceptable y que una solución duradera del conflicto palestino-israelí debe basarse en que se haga justicia, en la autodeterminación y en el respeto de la dignidad.
«Cualquier propuesta para forzar a la gente a abandonar sus tierras es completamente inaceptable», recalcó el responsable al intervenir en la inauguración de la 58ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra.
Asimismo, volvió a pedir que se investiguen de forma independiente los crímenes y otras violaciones del derecho internacional cometidas tanto por Israel como por el grupo islamista Hamás y otros grupos armados palestinos.
En otro pasaje del discurso en el que planteó las mayores preocupaciones de su organismo, Türk denunció que las tecnologías digitales se están utilizando de forma indebida «para suprimir, limitar y violar nuestros derechos mediante la vigilancia, el odio en línea, la desinformación, el acoso y la discriminación».
El alto comisionado para los derechos humanos puso también de manifiesto la relación entre las redes sociales y los derechos humanos y las acusó de contribuir a «la atomización de las sociedades y a la pérdida de un espacio público compartido».
Sobre el trabajo de su organismo, Türk dijo en el Consejo de Derechos Humanos que el año pasado colaboró con la liberación de 3.145 personas detenidas arbitrariamente y participó en 11.000 misiones de supervisión de los derechos humanos.
Asimismo, sus colaboradores hicieron el seguimiento a un millar de juicios y documentaron 15.000 situaciones de violaciones y abusos de derechos humanos en todo el mundo, entre otras acciones.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU evalúa actualmente cómo hacer frente a los recortes de la financiación a las instituciones multilaterales iniciados por el Gobierno de Estados Unidos y que se teme afecten significativamente a esta estructura, que recibía 50 millones de dólares de contribuciones voluntarias anuales de este país para el cumplimiento de su trabajo.
EFE