La huelga general en Argentina contará con la adhesión del sector del transporte

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Manifestantes que participan en un piquete convocado por la Unión Trabajadores de la Economía Social (UTEP) discuten con policías este martes en Vicente López, Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Buenos Aires, 7 de mayo de 2024.- La huelga general que vivirá Argentina el 9 de mayo, convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central sindical del país, contará con la adhesión del sector del transporte, después de que el gremio expresara su respaldo en las últimas horas.

Desde las 00:00 hora local (03:00 GMT) del jueves y hasta la medianoche (03:00 GMT del viernes), la Unión Tranviarios Automotor, que agrupa a los representantes del transporte colectivo (autobuses especialmente), se sumará al paro general, según confirmó en un comunicado.

«Como consecuencia de las medidas del Gobierno Nacional tomadas directamente en contra del Pueblo trabajador, y abiertamente orientadas a vulnerar derechos individuales básicos, la UTA se suma al reclamo de toda la sociedad, y adhiere a la medida dispuesta por la CGT para el próximo 9 de mayo», explicó el texto difundido en sus redes sociales.

El gremio pidió a las autoridades nacionales «que reflexionen y comprendan los alcances del mandato que se otorgó a los Poderes Ejecutivo y Legislativo, y que en base a ello y al cumplimiento de la Constitución Nacional, obren en consecuencia, en defensa de los intereses y el bienestar de todos los argentinos y argentinas».

Esta adhesión supone un importante cambio respecto a la convocatoria de la CGT del pasado 24 de enero, que fue la primera desde que asumió el Gobierno de Javier Milei, el 10 de diciembre de 2023, cuando se garantizó el transporte urbano durante toda la jornada hasta las 19:00 hora local (22:00 GMT) para favorecer la movilización de los ciudadanos.

Esta será la segunda llamada a una huelga general de la CGT durante el mandato del ultraliberal, si bien diferentes gremios y organizaciones civiles han mantenido la actividad en las calles en protesta por las políticas de ajuste de Milei, lo que desde el Ejecutivo se ve como una maniobra política.

«El paro no tiene otra motivación que no sea estrictamente política, más cuando escuchas las definiciones de los organizadores del paro, que dicen: ‘Es un mensaje’. Nos da pudor escuchar eso», indicó este martes el portavoz presidencial, Manuel Adorni, en su habitual rueda de prensa en la Casa Rosada (sede del Gobierno).

El vocero indicó que, para el Gobierno, «los reclamos y las expresiones en contra son válidas y genuinas», siempre que quienes se manifiesten «quieran hacerlo ‘motu proprio'» y no «obligados» por los responsables de los gremios, que hasta ahora estuvieron «adormecidos».

«Si los responsables de la decadencia están nerviosos indica que efectivamente hay cosas que estamos haciendo bien. No vamos a ceder ante la extorsión. Es una frase repetida y que cumpliremos a rajatabla», aseveró. (video)

EFE