Julio Rengifo es un reconocido líder social y defensor de Derechos Humanos que trabaja en Medellín. Durante años ha sido amenazado una y otra vez por los mismos grupos que denuncia en su labor, pero esto no ha sido un obstáculo para continuar con ella.

La labor de Rengifo se ha centrado sobre todo en la comuna 16 de Medellín, Belén, y en la 70, Altavista. Es en estos lugares donde el líder ha denunciado el actuar de estructuras criminales, dando a conocer desde el cobro de vacunas o extorsiones a la ocupación de territorios, expendio de drogas y la realización de homicidios.

El líder tiene fuentes en los territorios que le informan sobre lo que está pasando en ellos, y cuando por ejemplo hay homicidios le explican las posibles causas de estos y cómo sucedieron.

Este trabajo lo ha hecho ganar la atención y el reconocimiento tanto de las autoridades locales como de los grupos criminales a los que denuncia. Esta es la razón por la que tuvo que huir de su hogar, y convertirse en otro de los desplazados por la violencia en nuestro país.

Julio Rengifo tuvo que abandonar su hogar en el corregimiento de Altavista por lo amenazado que estaba. En julio de 2016, tras múltiples amenazas en su contra que lo ubicaron en el ojo del huracán, se fue del que había sido su hogar durante 25 años. Se vio obligado a salir con la ayuda de la Policía, porque su cabeza tenía un precio y en cualquier momento caería un atentado en su contra. Desde entonces no ha vuelto a la que aún llama su casa.

Sin protección

Debido a la alta exposición y a su aparición en medios de comunicación, Rengifo solía contar con un esquema de protección que se lo proporcionaba la Unidad Nacional de Protección (UNP), pero desde finales de 2018 no lo tiene por circunstancias que él mismo no se explica.

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Este caso se suma al de muchos líderes sociales y defensores de Derechos Humanos en Colombia que, a hoy, no pueden confiar en la UNP para su seguridad, sea porque la entidad les quita sus esquemas o porque no se los da en primer lugar.

El esquema de protección se le retiró a Rengifo de manera paulatina, a pesar de los riesgos que afrontaba y todavía afronta por su labor de liderazgo y de defensa de Derechos Humanos. Los analistas de la UNP le preguntaron al coronel Córdoba de la estación de Policía de Belén por Rengifo, pero este miembro de la Fuerza Pública negó de forma insólita conocerlo a él y a toda su labor en el territorio.

De la misma manera, los analistas de la UNP indagaron por Rengifo a otros agentes del Gaula de la Policía de Belén, y obtuvieron la misma respuesta. De acuerdo con ellos, Julio Rengifo era un ciudadano ordinario que no tenía ninguna clase de problemas con los grupos criminales en la zona.

Los agentes le dieron a entender a la UNP que Rengifo no corría ningún riesgo, a pesar de que este continuaba con sus denuncias y sigue con ellas a hoy día.

Todo esto terminó en que el líder y defensor de Derechos Humanos perdió su esquema de protección, y que ahora tiene que recorrer la ciudad solo. Esto, no obstante, no lo ha privado de continuar con su trabajo y sus denuncias en la ciudad. Ahora va, según el mismo, “con la voluntad de mi Dios y con el autocuidado que puedo brindarme”.

El hecho de que el líder vaya por las calles sin un esquema de protección lo pone en riesgo constante. Cuenta que hace poco, luego de bajar en la estación del Metro de la Alpujarra, varias personas que se identificaron como de un grupo criminal lo interceptaron y lo insultaron.

Su trabajo ha sido tal que no puede transitar la ciudad sin que lo reconozcan, con lo que su vida sigue en riesgo. “Así ha pasado –dice- con otros líderes, cuando somos reconocidos y cuando atacamos y denunciamos a los bandidos”.

Este tipo de situaciones se han puesto en conocimiento de las autoridades, pero Rengifo aún está sin esquema de protección.

Por esta razón, el líder y defensor de Derechos Humanos pone en conocimiento de la Policía cuando se va a dirigir hacia Belén o Altavista para alguna de sus actividades. Rengifo hace talleres de formación para líderes juveniles de los distintos colegios de estas dos comunas, y al hacerlo se pone en riesgo: pasa varias horas en estos lugares, como ya se dijo, sin protección.

Aunque la Policía está al tanto de la presencia de Rengifo y el riesgo que corre, el líder denuncia que lo único que hace la Policía es enviar una patrulla al lugar donde él está, y esta patrulla solo llega, lo saluda y luego se va.

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La Policía, a la que él solicita protección, no ha ofrecido garantías. Y así ha sucedido en más de una ocasión. “No es un acompañamiento real”, según Rengifo.

Posible filtración de información de la Policía a cabecillas

El suceso que más tiene preocupado al líder social en este momento es la posible filtración de información de la Policía hacia los sectores criminales. Esta denuncia involucra a un oficial de la Policía y a jefes criminales de bandas delincuenciales que hoy están en cárceles.

Análisis Urbano tiene la evidencia de conversaciones sostenidas entre Julio Rengifo y oficiales de la policía de Belén. En la conversación el defensor hizo una denuncia sobre la presencia de unos 10 miembros de la banda criminal Los Chivos, que se encontraban armados y vendiendo sustancias alucinógenas en el sector de Belén Buenavista. En concreto, los bandidos se encontraban en la Calle 19 con Carrera 88.

Minutos y horas pasaron tras esta denuncia y ningún agente de la policía hizo presencia en el sector que Rengifo describió muy detalladamente, a pesar de lo específico de su denuncia. Según testigos, los policías llegaron ya muy tarde, cuando no estaban los bandidos.

Lo que aconteció luego fue que Rengifo recibió información que apuntaba a que alias Ximena, cabecilla actual de la banda de Los Chivos, había bajado hasta ese lugar a avisar a los miembros de la banda que salieran de allí puesto que ya venía la Policía hasta el sector. Acto seguido los miembros de Los Chivos abandonaron el lugar y se llevaron las armas y las drogas que tenían encima.

Solo en ese momento, cuando ya se habían ido todos criminales incluyendo a alias Ximena fue que llegó la Policía. Encontraron varias personas en el lugar pero ninguna de ellas hacía parte de la banda delincuencial. Todos se habían ido sin dejar rastro.

Varias semanas después, un conocido de Rengifo le advirtió que tuviera mucho cuidado con la información que compartía a través de su teléfono, pues esta estaba llegando a oídos de criminales en cárceles. Los audios donde Rengifo explicaba lo que estaba sucediendo aquel día en Belén fue a dar a uno de los celulares de cabecillas de la banda de Los Chivos en la cárcel.

La respuesta de estas personas fue decir que ojalá supieran quién era la fuente de Rengifo, para mandar a cortarle la cabeza.

Toda esta información abre incógnitas: ¿cómo fue que los audios de las conversaciones entre Rengifo y oficiales de la Policía fue a dar a un celular de un bandido en la cárcel? ¿Es esta práctica algo que sucede con regularidad? ¿Qué tanto se puede confiar en la honorabilidad de la Policía de Belén?

Según Rengifo, este episodio le hizo perder la confianza en este sector de la autoridad, y ahora se siente más solo y desprotegido que nunca, pues con frecuencia realiza acciones de Derechos Humanos en Belén.

Preguntan por él

Rengifo también tiene una información de que en los últimos días y meses hay personas al parecer de grupos delincuenciales que están haciendo preguntas incómodas sobre dónde está, con cierto tono de amenaza.

Una de estas indagaciones se hizo en una actividad de un foro de Proyecto Participativo enfocado en Derechos Humanos en el Parque Biblioteca Belén. En este evento, dos jóvenes abordaron a un gestor de Derechos Humanos de la Alcaldía para preguntarle por Rengifo.

La conversación transcurrió con estas dos personas indagando sobre dónde podían encontrarlo y si él visitaba la zona con frecuencia. También le mandaron el mensaje de que ellos “lo estaban buscando”.

Otro individuo también fue abordado sobre Rengifo, en este caso a través de un canal virtual. Un conocido de Rengifo encontró en su bandeja de Messenger el que sería un mensaje de un integrante de la banda Los chivos, quien desde la cárcel de El Pedregal hizo averiguaciones sobre este “man de Derechos Humanos”.

En estas averiguaciones estaba implícito un mensaje amenazador, porque Rengifo los “estaba atacando mucho en medios de comunicación y con las autoridades”, en especial a la cabecilla alias Ximena.

El líder y defensor de Derechos Humanos espera que su vida sea protegida, y poder seguir realizando sus labores en los territorios con garantías para su seguridad.