María del Pilar Hurtado se estaba despidiendo de uno de sus cuatro hijos hacia las 7:35 de la mañana del pasado viernes cuando fue asesinada. Apenas salía de su casa, en el humilde barrio del 9 de agosto en Tierralta, Córdoba. Para ese momento estaba a punto de comenzar su jornada como recicladora.

A pocos pasos de la puerta de su vivienda, una pareja de hombres que se movilizaba en motocicleta se acercó a la mujer, de 34 años. Luego dos disparos se escucharon en el barrio. María del Pilar se desplomó de inmediato.

Ahí estaba su hijo. Lo vio todo.

Los testigos cuentan que el hijo de la mujer intentó auxiliarla y corría desesperado por las calles destapadas del barrio pidiendo ayuda para que le salvaran la vida a su madre. Los disparos hechos por el parrillero de la moto fueron fulminantes.

Las imágenes dolorosas del pequeño hijo de María del Pilar Hurtado Montaño, gritando, llorando y pegándose contra una pared frente al cadáver de su madre, no dejan de estremecer el país.

Este lunes fue su sepelio, en su natal Puerto Tejada, Cauca, municipio que había dejado hacía unos seis años atrás para laborar en Chocó, en minería, luego con su compañero sentimental, Manuel Berrío, decidieron viajar a Tierralta, donde construyeron su hogar en un asentamiento.

En el municipio caucano, María del Pilar había alertado de amenazas en su contra por denuncias sobre narcotráfico que hizo a través de la Fundación de Víctimas Adelante con Fortaleza (Funviavor), según explicó Rocío Pérez, coordinadora de la Mesa Municipal de Víctimas de Puerto Tejada.

La primera hipótesis que manejan las autoridades tiene que ver con un panfleto en el cual se habría hecho referencia a la mujer como ‘la mujer del chatarrero’, pues Hurtado trabajaba como recicladora junto con su marido.

El documento, una hoja volante, apareció sorpresivamente en las calles y establecimientos de Tierralta con un logotipo que identifica a las supuestas Autodefensas Gaitanistas de Colombia, un grupo ilegal al que las autoridades reconocen como ‘clan del Golfo’, dedicado al narcotráfico y a la extorsión.

Fuentes de la zona añadieron que Hurtado era parte y lideraba un grupo de familias asentadas irregularmente en un lote vinculado a un conocido finquero. A pesar de este antecedente, la Alcaldía de Tierralta puso en duda su rol comunitario e indicó que no era una líder social.

De acuerdo con Sandra Devia, gobernadora de Córdoba, por ahora las autoridades manejan cuatro hipótesis.

La primera hace referencia al panfleto amenazante que circuló días antes en Tierralta y en el cual aparece su nombre.

Las autoridades también plantean que el hecho podría ser por retaliación personal de un miembro del ‘clan del Golfo’ contra Hurtado. Fuentes del caso manifestaron que una expareja de la mujer habría estado vinculada a una banda delincuencial, hecho que es materia de investigación y que se convierte en una ficha para esclarecer el crimen. De esta manera, se piensa que podría existir un tema de ajuste de cuentas.

Aunque Devia señaló que la Policía mantenía dos hipótesis bajo reserva, fuentes cercanas a la investigación manifestaron que se indaga si su muerte tiene que ver con una supuesta invasión al predio donde hace unos años establecieron el barrio 9 de agosto. Teniendo en cuenta que Hurtado, al parecer, lideraba al grupo de familias que se asentó en este territotio.

Una cuarta hipótesis, señalan las fuentes, hablan de que el crimen de María del Pilar Hurtado estaría asociado a un tema pasional.

Respecto a los avances de la investigación, la Policía trabaja de manera hermética para esclarecer la muerte de María del Pilar.

Se nombró a un fiscal especializado, quien tendrá el acompañamiento de 20 miembros de las Fuerzas Militares en la zona y cuatro de la Policía Nacional, pertenecientes a la Sijín. Este equipo se encargará de las pesquisas correspondientes para poder encontrar a los responsables del hecho.

El alto consejero para los derechos humanos, Francisco Barbosa, dijo que esperan los resultados de las investigaciones. “El debate no es que esta persona haya sido o no lideresa social, el tema es que era una colombiana y ese tipo de cosas no pueden pasar”, dijo.

Tomado de El Tiempo