Teherán, 02 mar – Los iraníes tomaron este miércoles los parques del país para celebrar con picnics el ‘Sizdah Bedar’, el Día de la Naturaleza, en un despreocupado ambiente ajeno a las crecientes tensiones entre Teherán y Washington.
El ‘Sizdah Bedar’ es una de las festividades persas más populares, alegres y coloridas de Irán y tiene lugar el día 13 del mes de farvardín del calendario iraní, lo que marca el fin de las vacaciones de Noruz, el año nuevo persa, que comenzaron el 19 de marzo.
Millones de iraníes prácticamente trasladaron hoy sus salones a parques, plazas o al campo para pasar la jornada comiendo, jugando, descansando y disfrutando del aire libre para eliminar todo pensamiento negativo y salir al exterior para alejarse de la mala suerte el año entrante.
Así fue el caso en el parque de Mellat, en el norte de Teherán, cubierto de alfombras y tiendas de campaña, y donde la gente preparaba pinchitos en pequeñas barbacoas, fumaba en grandes pipas o jugaban al bádminton.
“Celebramos este día desde que recuerdo”, dijo a EFE Mohammad Reza, camarero de 40 años, que se encuentra acompañado por sus padres, mujer e hijos.
Como parte de la tradición, Reza ha hecho un “nudo” con brotes de cereales y legumbres, unas plantas que las familias iraníes tienen en sus casas desde el primer día del año persa (21 de marzo) y que simbolizan el renacimiento, para pedir un deseo.

“Mi deseo ha sido que se acabe la alta inflación”, explica en referencia a la mala situación económica en el país con una constante subida de precios y devaluación de la moneda, especialmente desde la victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos.
Menos preocupado se muestra Reza con las amenazas de bombardear el país de Trump si no se alcanza un acuerdo nuclear, a lo que Irán ha respondido con una oferta para mantener conversaciones indirectas.
«Las amenazas de EE.UU. o Israel no me preocupan para nada. No creo que se atrevan a atacar a Irán”, dice el hombre.
Entre bromas afirma que el presidente ruso, Vladimir Putin, ayudará a su aliado Irán en su pulso con Estados Unidos.
Una opinión similar expresa Khashayar Jannati, tornero de 50 años, y quien está en el parque con su hermana, esposa e hijo.
“En cuento a las amenazas de Estados Unidos no creo que pase nada. Estas amenazas se han repetido a lo largo de los años. Son amenazas vacías”, asegura mientras la la vuelta en la barbacoa a unos pinchitos de pollo.
Algo más preocupada se encuentra Mobina, ama de casa de 51 años, quien cree que si Trump ataca al país bombardeará las instalaciones nucleares y no a la población, aunque teme que eso empeore la economía del país.
Mientras tanto pasa el ‘Sizdah Bedar’ en el parque en este 13 de farvardín para alejarse de la mala suerte en el año entrante iraní.
EFE
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