Institución Educativa Rodrigo Lara Bonilla, imagen tomada de Pinterest.

Por “Florentino Ariza” 

Con Raúl Arias, rector de la Institución Educativa Javiera Londoño, intimidado el martes de la semana pasada, ya son tres los rectores de colegios oficiales amenazados de muerte en menos de un mes en Medellín. La preocupación en la Alcaldía de Medellín ha crecido porque en ese mismo sector (comuna 4), el 24 de julio fue asesinado, en el barrio Campo Valdez, Gabriel Jaime Arango, rector de la Institución Educativa Rafael Uribe Uribe.

Según las versiones entregadas por la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el homicidio de Arango se dio por el robo de su moto (Suzuki DR Amarilla), que en el momento en que llegaron los uniformados no se encontraba en el lugar. Ante el hecho, las palabras del alcalde Federico Gutiérrez no se hicieron esperar y además de pedir colaboración por parte de la comunidad, declaró: «Es un dolor mezclado con rabia, con muchos sentimientos encontrados. Ahora hablé con la esposa y la instrucción que le he dado a la Policía, a la Fiscalía, es no parar. Cada caso y cada homicidio nos duele, independiente de las circunstancias. Este nos duele, y mucho, y por eso esos sinvergüenzas, estos tipos, van a caer. Tienen que caer».

No obstante, las circunstancias que rodean las amenazas en contra de Raúl Arias son diferentes. El rector apenas llevaba dos meses en el cargo y no se encuentra explicación para las intimidaciones. Según Jhon Morales, líder social de la comuna 4, el mismo día que recibió la amenaza, fue notificada a la Secretaría de Seguridad. En palabras de Morales, en la Secretaría de Educación le advirtieron a Arias que si denunciaba lo tenían que trasladar.

Los otros dos rectores que han sido víctimas de intimidaciones ejercían su dirección docente en Altavista. Alberto Lan Fuentes de la Institución Educativa Pedro Octavio Amado y la rectora del colegio Ramón Giraldo Ceballos han sido implicados en la violencia que tiene como responsables a los combos de Los Chivos, Los Pájaros y Mano de Dios en la comuna 16 y en el corregimiento de Altavista, zona que, según la Defensoría del Pueblo, sería la más violenta de la ciudad en lo que va corrido del año.

Recordemos también que en este sector, debido a los enfrentamientos de las estructuras criminales, se presentaron 170 deserciones estudiantiles el 11 de agosto, flagelo que aterroriza a la comunidad, que además de vivir en medio de las ráfagas de fusil, tiene que sufrir la violación del derecho de jóvenes y niños a la educación.

Pero no solo son las amenazas y las intimidaciones los flagelos que rodean a los colegios en Medellín. El tráfico de drogas, la explotación sexual y lo que representan los estudiantes para las bandas delincuenciales en materia de reclutamiento, deberían tener mayor atención por parte de las autoridades municipales.

Las instituciones educativas de Medellín y su área metropolitana son una fuente importante de ingresos debido al microtráfico que allí se presenta. Los jóvenes y niños son tentados por los «carritos» o «jíbaros» de los combos que tienen presencia en determinado barrio y a partir de allí empieza una relación que generalmente va más allá del consumo. Las relaciones que se suscitan desde la compra y la venta de sustancias alucinógenas o estupefacientes son un primer paso para el reclutamiento, o para la prostitución en el caso de las mujeres.

La entramada de las estructuras criminales consiste en ir haciendo relevos de «carritos», ya que muchos de los adolescentes que se meten en el negocio, terminan expulsados del colegio o tan «calientes» en el barrio que desertan del estudio y se suman a las guerras de las calles de Medellín. Y así, de «jíbaro» en «jíbaro» reafirman su control territorial sobre el colegio que pertenece a su zona de influencia.

Para el caso de las mujeres, las drogas son el primer paso al mundo nocturno de la ciudad. Después vienen las fiestas pesadas en lugares exclusivos o fincas y los viajes, y así toda una red de prostitución que tiene a los colegios de la ciudad como lugar de reclutamiento.

A las instituciones de Medellín sobra advertirles acerca de los graves flagelos que se presentan en los colegios de la ciudad y su área metropolitana. A los ilegales la comunidad les pide respeto. La educación es un derecho fundamental avalado en la Constitución Política de 1991 y ratificado en los pactos internacionales que el Estado colombiano ha suscrito con la ONU y la Unicef. Es de vital importancia el respeto hacía esos lugares y que la guerra no les toque más las puertas.

Fuentes:

http://www.elcolombiano.com/antioquia/seguridad/asesinaron-a-manuel-jaime-arango-rector-delcolegio-rafael-uribe-uribe-de-medellin-KG6998862

http://caracol.com.co/emisora/2017/08/10/medellin/1502400722_375315.html

http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/rectores-de-colegios-de-altavista-fueron-amenazados-por-combos-119986

http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/otro-rector-amenazado-en-medellin-123232

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