Mineros informales acusan al Estado peruano de empujarlos a la ilegalidad

Fotografía de archivo fechada el 25 de enero de 2014 de mineros en la zona conocida como Mega 13, a dos kilómetros de la reserva natural de Tambopata, en el departamento de Madre de Dios (Perú). EFE/Paolo Aguilar
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Lima, 14 de junio de 2022.- Los procesos puestos en marcha en Perú para formalizar la minería, cuya actividad representa el 10 % del PIB, han llevado a algunos de ellos a la ilegalidad, según denuncian los trabajadores del sector en medio del debate azuzado por la muerte de 14 personas en un enfrentamiento por el control de un yacimiento.

“Tenemos que formalizarnos todos, pero bajo este criterio de las normas lamentablemente no nos dejan formalizar (…) Tenemos normas que son persecutorias, sancionadoras, que, lamentablemente, no han sido hechas de acuerdo con la realidad y han traído más minería ilegal”, sostiene a Efe el presidente de la Federación de Mineros del departamento Madre de Dios, Adrián Vilca Callata.

Fotografía de archivo fechada el 25 de enero de 2014 que muestra la zona conocida como Mega 13, a dos kilómetros de la reserva natural de Tambopata, en el departamento de Madre de Dios (Perú). EFE/Paolo Aguilar

En esta selvática región del país, una de las más depredadas por la fiebre del oro aluvial, se produce el 70 % del oro artesanal del Perú, que es el primer productor de este mineral de Latinoamérica.

Además, el 70 % de su economía está relacionada con la minería, aunque la gran mayoría es ilegal e informal, un panorama que no solo supone pérdidas millonarias al año por evasión tributaria, sino también supone un riesgo ambiental.

Los más de 5.000 mineros que integran la federación que lidera Vilca llevan años trabajando la formalización de su actividad. Aseguran que siguen firmes en su voluntad de anclarse a la legalidad y “dejar el uso del mercurio paulatinamente” para practicar una minería “responsable en lo social, económico y ambiental”.

UNA “COMPETENCIA DESLEAL”

Pero insisten en que la falta de presencia del Estado, la inestabilidad política y la normativa actual han provocado un “desorden total” en la región, poblando el corredor minero de mineros ilegales, a quienes califican de ser “una competencial desleal”.

“No se pueden hacer petitorios mineros y más del 50 % de las concesiones son caducas”, declara Vilca, tras mencionar que, a diferencia de los informales, los ilegales “no pagan impuestos, su personal no está en planilla, la Sunat (Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria) no les persigue y no son objetos de fiscalización”.

Fotografía de archivo fechada el 25 de enero de 2014 de un minero en la zona conocida como Mega 13, a dos kilómetros de la reserva natural de Tambopata, en el departamento de Madre de Dios (Perú). EFE/Paolo Aguilar

“¿Para qué se van a formalizar?”, se pregunta.

El proceso de formalización minera en el país andino incluye, entre otros, la inscripción en el Registro Integran de Formalización Minera (Reinfo) en condición vigente y en zona permitida para realizar actividad minera, así como acreditaciones de propiedad o autorización de uso del terreno.

Actualmente, en Madre de Dios hay 9.548 mineros en vías de formalización inscritos en el Reinfo, de los cuales 3.065 se encuentran en calidad de vigentes y 6.483 suspendidos, según un documento remitido a Efe por la Dirección General de Formalización Minera, del Ministerio de Energía y Minas (Minem).

Las operaciones mineras formalizadas son apenas 170 y benefician directamente a 326 pequeños productores mineros y mineros artesanales.

Aunque el primer paso para iniciar el proceso de formalización se dio en 2002, no fue hasta fines de 2018 cuando se formalizaron los primeros dos mineros en Madre de Dios, Pablo Hincho y Willington Paullo, ambos ubicados en el distrito de Laberinto, provincia de Tambopata.

LAS TRABAS A LA FORMALIZACIÓN

A los ojos del Minem, los principales obstáculos para la formalización se deben fundamentalmente a tres factores, entre ellos la prevalencia de derechos extinguidos o bloqueados.

En ese sentido, la cartera puntualiza que una norma aprobada en 2010 es la que “actualmente está generando minería ilegal” por suspender la admisión de nuevos petitorios mineros en áreas de derechos mineros extinguidos o bloqueados, que hoy ascienden a 1.444, el 54 % del total.

“Estos mineros no podrán formalizarse, corriendo el riesgo de poder ser intervenidos por la Fiscalía y la Policía”, sostiene el documento, que detalla que el área permitida para realizar actividad minera de explotación asciende a cerca de 500.000 hectáreas en Madre de Dios.

El segundo factor responde a la falta de un marco normativo que regule la superposición de concesiones y ese es el caso de Vilca, quien cuenta que su concesión está superpuesta por río y “no hay para este tipo de formalización una normativa clara”.

Por último, agrega el Minem, también supone un freno el alto número de mineros en proceso de formalización que vienen trabajando en concesiones mineras extintas o caducas, quienes no pueden comercializar su producto con factura al no provenir de una concesión vigente.

Durante 2021, fueron 20 mineros inscritos en el Reinfo los que accedieron a la formalización, un avance ínfimo que las autoridades atribuyen a los impactos de la pandemia de la covid-19.

Pero, a través del denominado “Plan 150”, el Gobierno prevé formalizar 150 operaciones mineras a pequeña escala en zonas permitidas y autorizadas de Madre de Dios para fines de este año.

Un esfuerzo que debiera redoblarse en el ámbito nacional, donde apenas el 2 % de los 90.000 mineros que iniciaron el proceso de formalización lograron completarlo, según un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) citado por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

Carla Samon Ros

EFE

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