Mucho cuidado con la escopolamina; evite hurtos y abusos sexuales: expertos Universidad CES

Foto Pixabay
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Medellín, Colombia, junio 13 de 2022- La escopolamina, conocida popularmente como burundanga, es una sustancia psicoactiva que es extraída de un árbol de la familia de brugmansia, comúnmente llamado trompeta de ángel, ‘borrachero’ o ‘cacao sabanero’.

Esta sustancia es una droga de sumisión, al causar que la víctima obedezca sin reparos a su victimario. En el cuerpo, puede provocar síntomas como somnolencia, confusión, desorientación, mareos, visión borrosa, agitación psicomotriz, resequedad en la boca y alucinaciones visuales.

Para investigadores de la Universidad CES* si la dosis suministrada es alta y la víctima presenta algún cuadro psiquiátrico, esta puede quedar con secuelas como trastorno de ansiedad, trastorno de estrés postraumático, depresión o incluso un cuadro psicótico.

La escopolamina es una de las sustancias psicoactivas más recurrentes en Medellín y en Colombia para cometer delitos como hurto, abuso o incluso violación. Por estos días, ciudades como Medellín han sido escenario de varios casos de robo con escopolamina. Según la Secretaría de Seguridad de Medellín, han sido 94 personas víctimas de este modus operandi.

Esta es una sustancia psicoactiva que proviene del género de plantas brugmansia, conocido también en Colombia como ‘borrachero’ o ‘cacao sabanero’. Estos árboles, que crecen en la región antioqueña y en el eje cafetero, son pequeños arbustos que alcanzan alturas de 3 a 11 metros y se consideran altamente tóxicos por su contenido en alcaloides tropánicos como la escopolamina y la hiosciamina.

Según docentes e investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad CES, la sustancia es conocida como una droga de sumisión. Si a alguien se le administra esta sustancia, puede quedar en estado de indefensión, al no ser dueño de sí mismo y obedecer las órdenes del victimario. Con esto, se han aprovechado para cometer delitos como hurto, abusos y violaciones en Colombia.

Es frecuente que esta sustancia se mezcle con benzodiacepina, un medicamento que se usa en medicina para relajar, producir sueño, aliviar el dolor por espasmos musculares o para calmar una crisis de ansiedad. Esto lo hacen para que la víctima ceda más fácil en las órdenes y quede a voluntad del otro.

La forma en la que el victimario suministra la sustancia puede ser vía oral, inhalada o inyectada. Existe otra forma que es por el contacto de la sustancia con la piel, sin embargo, para esto se requerirían dosis muy altas. Incluso por esto, los que entran en contacto con la escopolamina no se drogan y pueden aprovecharse de la víctima.

“Las vías más comunes de administración son la vía oral, en la que el victimario raspa la sustancia y la echa en el vaso de alguna bebida. Otra, es la inhalada, que se puede hacer a través de vaporizadores o la inyectada, en la que un breve pinchazo con una aguja pequeña puede drogarte”, comentó el Dr. Guillermo Alonso Castaño Pérez, coordinador de la Maestría en Drogodependencias de la Universidad CES.

Para el especialista, es importante estar alerta y conocer un poco de cómo se inician los efectos y la manera de actuar de los delincuentes para saber cómo proceder en estas situaciones. Si está en un ambiente donde hay licor hay que poner cuidado, pues ante un descuido pueden colocar la sustancia en el trago que está bebiendo. Los síntomas iniciales son mareos, visión borrosa, midriasis (pupila dilatada), agitación psicomotriz o sensación de desorientación. Por ejemplo, si presenta estos síntomas, luego de haber tomado una bebida, debe pedir ayuda rápidamente.

“Existen aplicaciones para alertar a los amigos y familiares más cercanos si uno se siente en peligro o expuesto. Es esencial ser prevenidos porque luego de tener esta sustancia en el cuerpo, puedes quedar en un estado de vulnerabilidad del que solo se puede salir completamente hasta las 48 o 72 horas después”, aseguró Castaño Pérez.

La escopolamina puede despertar ciertos trastornos y enfermedades si la víctima tiene una predisposición. Por ejemplo, el paciente puede desarrollar un cuadro psicótico o a largo plazo trastornos de ansiedad, depresión o incluso esquizofrenia. También pueden quedar con problemas de memoria, cardiovasculares, tener alteraciones metabólicas y renales. Sin embargo, depende de la salud del paciente, la cantidad de la sustancia que le han suministrado y otros factores.

La recomendación si se encuentra a una persona en estado de indefensión, es asegurarlo en un sitio tranquilo y estar alerta de sus síntomas. Si presenta conductas de desorientación o alteración, se debe llevar a la sala de urgencias del hospital más cercano, para que la persona reciba un tratamiento adecuado. El procedimiento más común es el lavado gástrico cuando la sustancia es suministrada por vía oral y el tratamiento con otros fármacos para evitar complicaciones.

*Con información de la Universidad CES

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