Entre el 1 de enero y el 30 de diciembre de 2018, en Medellín hubo 72 días no consecutivos sin homicidios. Cifra que debería alegrarnos, porque, sin lugar a dudas, la vida está primero.

Sin embargo, otros delitos no tuvieron su “día de descanso”. Cada día del año los delincuentes cobraron extorsión y cometieron hurtos de toda clase. Si tenemos en cuenta que a la fecha en la capital antioqueña se registraron 625 homicidios, aumentaron los desplazamientos intraurbanos, las desapariciones, el hurto a personas, al comercio, al transporte y las extorsiones se incrementaron escandalosamente, podemos decir con toda seguridad que los violentos delinquen a sus anchas en Medellín.

Si a esto sumamos la connivencia de algunos agentes de la institución Policía Nacional y funcionarios de la Administración Municipal con la delincuencia, diremos con mayor certeza que estamos jodidos y sin esperanza en un país en el que el fiscal anticorrupción es capturado por corrupto y un secretario de seguridad es condenado por delinquir.

Así las cosas, 72 días sin homicidios nos obligan a preguntarnos, ¿y qué tal que los sicarios no hubieran descansado esos días? Esto sin mencionar que en esta ciudad matan a cualquier ciudadano inocente, uno que esté en una panadería o que esté sentado en un bar hablando de lo bueno que es regresar a esta ciudad…

El día más sangriento
Este domingo 30 de diciembre se cometieron siete homicidios en Medellín: el día con más muertes violentas en la capital antioqueña en lo que va de este 2018 próximo a terminarse.

El primer caso se registró en la carrera 53 con calle 51, barrio Estación Villa del Centro de Medellín, comuna 10 Candelaria. A eso de las 12:41 a.m. fue apuñalado Yeferson Góez, de 27 años de edad. Quien habría sido su verdugo, un hombre de 26 años, fue capturado por la Policía.

Luego, a las 3:51 a.m. fue muerto a tiros el señor Faber Mauricio Holguín Leiton, de 28 años. El caso ocurrió en la carrera 48 con calle 98A, barrio La Rosa, de la comuna 2, Santa Cruz. La víctima ingresó con gravemente herido a un centro médico, en el cual falleció minutos después.

El tercer hecho se presentó en Belén Rincón. Allí fue asesinado a balazos Carlos Alexander Morales Arango, de 35 años. Un sicario lo abordó a eso de la 1:15 de la tarde en la calle 3B con carrera 78C y le disparó sin mediar palabra. Fue trasladado a un hospital, pero llegó sin signos vitales.

En el corregimiento Altavista se perpetró el cuarto asesinato. Como Juan Mauricio Aristizábal Idárraga fue identificado el joven de 19 años que fue atacado por hombres armados en la calle 14B con carrera 90, barrio Nuevo Amanecer, a eso de las 8:20 de la noche.

En la comuna 7, Robledo, asesinaron con arma de fuego a Maikol Steven Mazo, de 20 años. Su muerte se produjo a las 8:28 de la noche. Las autoridades hallaron su cuerpo en la carrera 106B con calle 62, barrio Las Margaritas.

A las 9:54 de la noche se realizó la inspección técnica al cadáver de Juan Felipe Marín Muñoz. Este hombre de 35 años fue asesinado a tiros mientras trabajaba en la carrera 65A con calle 31, barrio Belén Fátima, comuna 16 de Medellín.

Y en la calle 47C con carrera 102, barrio El Socorro, de la comuna 13 San Javier, fue baleado el joven Cristian Camilo Henao Tamayo, de 18 años, quien se encontraba en un establecimiento comercial al que ingresó un sicario y le disparó sin compasión.

Asimismo, la Secretaría de Seguridad de Medellín reseñó el deceso de Alberto de Jesús Montoya López, de 42 años. Su muerte se produjo este domingo 30 de diciembre a las 3:15 de la mañana, dos días después de ser atacado a tiros (viernes 28 de diciembre) en el corregimiento Altavista.