Naciones Unidas, 4 de enero de 2022 – Noruega, que durante el mes de enero ocupa la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene la intención de impulsar el proceso de paz palestino-israelí y apoyar la solución de dos estados viables y sostenibles, explicó hoy la embajadora noruega ante la ONU, Mona Juul.
En la rueda de prensa de presentación del programa de Noruega para este mes entrante, la embajadora lamentó que este conflicto central en la región medioriental esté quedando «al margen» de otros conflictos más acuciantes en la región, como pueden ser los de Siria, Líbano o Yemen.
La embajadora -cuyo país apadrinó los Acuerdos de Oslo en 1993 entre israelíes y palestinos- mencionó los treinta años transcurridos desde la Conferencia de Paz de Madrid (1991) como un momento de poner el foco en este conflicto que «necesita una solución política», y propuso organizar lo que llamó «un mini-foro de Oslo» de carácter informal con los miembros del Consejo para impulsarla.
«Es urgente que las partes no tomen iniciativas unilaterales y les conminamos a no hacerlo», explicó, y citó entre esas acciones unilaterales, los asentamientos y los desalojos de viviendas palestinas por parte de Israel, así como el lanzamiento de cohetes y otras violencias practicadas por los palestinos.

También enfatizó en que «es importante que haya una Autoridad Palestina que hable con una sola voz y que esté comprometida con la paz», explicó.
Otras iniciativas que Noruega va a llevar a cabo durante este mes de presidencia son la organización de un debate específico el día 18 sobre «mujeres, paz y seguridad», que estudie el impacto que los conflictos tienen específicamente en las mujeres, y otro (el día 25) sobre «la guerra en las ciudades», ya que los conflictos contemporáneos cada vez se registran más en áreas urbanas y dejan una gran cantidad de víctimas civiles.
Preguntada sobre si el Consejo considera realista la celebración de elecciones en Libia (pospuestas para enero desde su fecha inicial del 24 de diciembre), la embajadora no quiso pronunciarse y dijo que lo importante es que sea una fecha decidida por los propios libios, y en todo caso subrayó que unas elecciones, por imperfectas que sean, «son mejores que una guerra civil con intervención extranjera».
Con respecto a la tolerancia del Consejo y de la comunidad internacional con la sucesión de golpes de estado en África (Sudán, Mali, Níger, Chad y Guinea solo en 2021), la embajadora reconoció que en muchos casos los golpistas acaban siendo aceptados y reconocidos, pero insistió en que los pueblos africanos tienen esperanzas en que el Consejo, como expresión de la voluntad internacional, envíe mensajes claros de apoyo a la democracia.
EFE