Economía

EEUU obtiene control sobre más del 20 % de las reservas petroleras de Venezuela tras acuerdo con Delcy Rodríguez

Trump y Delcy Rodríguez anunciaron un acuerdo sobre 17 campos con 65.000 millones de barriles de petróleo venezolano y más de US$100.000 millones en inversión.

Laura P 6 min de lectura
EEUU obtiene control sobre más del 20 % de las reservas petroleras de Venezuela tras acuerdo con Delcy Rodríguez

VENEZUELA / ESTADOS UNIDOS 29 de agosto de 2026 – El presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunciaron un acuerdo petrolero que otorgaría a Estados Unidos el control mayoritario sobre 17 yacimientos con más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano, en una operación que contempla inversiones privadas superiores a los 100.000 millones de dólares.

Trump fue el primero en anunciar el pacto y lo calificó como el “mayor acuerdo petrolero de la historia”. El mandatario aseguró que fue negociado por el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; Rodríguez y representantes del sector privado.

Según información publicada por BBC News Mundo, los 65.000 millones de barriles incluidos representarían aproximadamente el 21,5 % de las reservas probadas de Venezuela, calculadas en unos 303.000 millones de barriles. Esa cantidad equivaldría además al 141 % de las reservas probadas de petróleo crudo y condensado que tenía Estados Unidos al cierre de 2024.

Trump sostuvo que el acuerdo permitirá más que duplicar las reservas petroleras estadounidenses, aumentar el suministro y contribuir a una reducción de los precios de la gasolina a largo plazo. También aseguró que la operación no supondrá costos para los contribuyentes de su país.

Delcy Rodríguez confirmó posteriormente la existencia del acuerdo y aseguró que permitirá desarrollar 17 campos estratégicos mediante la participación de operadores privados. La mandataria interina presentó la iniciativa como una herramienta para recuperar y modernizar la deteriorada infraestructura petrolera venezolana.

La propuesta contempla, según las cifras divulgadas por Rodríguez, más de US$100.000 millones en inversiones y alrededor de US$209.000 millones en tributos para el Estado venezolano. El objetivo declarado por Caracas es incrementar significativamente la producción petrolera, generar empleos y aumentar los ingresos derivados de la explotación de hidrocarburos.

CNN en Español aportó detalles adicionales sobre la estructura del acuerdo. Un funcionario de la Casa Blanca aseguró al medio que Estados Unidos tendrá el “control efectivo” del 55 % de la producción de una nueva empresa conjunta privada, que, según Washington, podría convertirse en la segunda petrolera privada más grande del mundo por volumen de reservas.

El mismo funcionario indicó que, con respaldo estadounidense, Venezuela habría concedido a una compañía privada derechos por 100 años para explotar los yacimientos incluidos en el acuerdo. La empresa sería un proyecto conjunto del Gobierno de Estados Unidos y un operador privado en Venezuela.

Washington habría asegurado más de la mitad del valor de este nuevo proyecto petrolero mediante una combinación de participación accionaria y compromisos garantizados de compra de petróleo a costo.

Parte de la producción tendría además un destino estratégico para Estados Unidos. CNN informó que el suministro estable de petróleo obtenido a medida que aumente la producción sería utilizado para reabastecer la Reserva Estratégica de Petróleo estadounidense y cubrir necesidades de suministro de sus Fuerzas Armadas.

El contexto energético internacional desempeña un papel importante en el acuerdo. La guerra con Irán ha afectado durante seis meses una parte significativa del suministro mundial de petróleo, mientras las reservas comerciales se han reducido y Estados Unidos enfrenta presión por los elevados precios de los combustibles.

Marco Rubio calificó el pacto como una victoria tanto para Estados Unidos como para Venezuela. El secretario de Estado aseguró que las inversiones privadas permitirán crear miles de empleos y contribuir a la reconstrucción de la economía venezolana.

Rodríguez, por su parte, afirmó que el convenio tendrá un impacto significativo en el “renacimiento” de Venezuela y sostuvo que las inversiones permitirán recuperar infraestructura estratégica para la industria de hidrocarburos.

De acuerdo con BBC News Mundo, todavía existen interrogantes relevantes sobre el alcance jurídico y económico de la operación. Los anuncios oficiales no identificaron públicamente los 17 campos incluidos, las compañías privadas que participarán, la estructura jurídica definitiva ni la manera en que se distribuirán los ingresos generados.

Tampoco está completamente definido qué significa jurídicamente el denominado “control mayoritario” anunciado por Trump. Estas precisiones serán determinantes para establecer el verdadero alcance de la participación estadounidense sobre los recursos venezolanos.

Informaciones conocidas antes del anuncio ya apuntaban hacia una negociación de gran alcance. Reuters había reportado conversaciones para garantizar a Estados Unidos acceso de largo plazo a parte de las reservas venezolanas y señaló que entre los 17 campos analizados había yacimientos sin desarrollar de la Faja Petrolífera del Orinoco y campos más antiguos alrededor del lago de Maracaibo.

Una de las posibilidades estudiadas era un modelo de arrendamiento seguido de procesos para entregar campos a productores estadounidenses. Sin embargo, este mecanismo podría enfrentar cuestionamientos jurídicos debido a las disposiciones venezolanas sobre la propiedad y explotación de los hidrocarburos.

Las recientes reformas legales en Venezuela sí han ampliado las posibilidades para desarrollar empresas mixtas y contratos de producción compartida, en medio de los esfuerzos del Gobierno interino por atraer capital extranjero.

El acuerdo llega además en un momento de profundas transformaciones en las relaciones entre Caracas y Washington. Después de la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos el pasado 3 de enero, la Administración Trump respaldó a Delcy Rodríguez como presidenta interina y principal interlocutora para avanzar en una nueva relación bilateral.

Desde entonces, Washington ha promovido modificaciones en las normas petroleras y mineras venezolanas, levantado algunas sanciones y buscado incrementar la presencia de empresas privadas estadounidenses en sectores estratégicos.

Venezuela dispone de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en aproximadamente 303.000 millones de barriles. Sin embargo, esa riqueza bajo tierra contrasta con una capacidad de extracción considerablemente inferior a la registrada décadas atrás.

Venezuela llegó a producir más de tres millones de barriles diarios hace poco más de dos décadas, pero la producción cayó posteriormente debido a factores como la falta de inversión, deterioro de la infraestructura, problemas operativos y sanciones internacionales.

Actualmente, el país produce alrededor de 1,25 millones de barriles diarios, todavía menos de la mitad de sus máximos históricos. Recuperar niveles superiores requerirá inversiones considerables en pozos, oleoductos, refinerías, terminales y otras instalaciones.

El acuerdo anunciado por Trump y Rodríguez pretende precisamente movilizar capital privado para aumentar esa capacidad. Sin embargo, todavía será necesario conocer los contratos y condiciones definitivas para determinar qué grado de control tendrá Estados Unidos sobre los 17 campos y cómo se repartirán los beneficios entre las empresas participantes y el Estado venezolano.

Por ahora, el anuncio marca una transformación de gran alcance en la relación energética entre ambos países: Washington busca garantizar un suministro petrolero de largo plazo, mientras Caracas apuesta por capital estadounidense para reconstruir una industria que posee las mayores reservas probadas de crudo del planeta, pero necesita fuertes inversiones para incrementar su producción.

Con información de BBC y CNN.

A.U.

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