Bello inaugura su sala arqueológica con piezas que cuentan 2.000 años de historia
Bello cuenta con una sala arqueológica que refleja la importancia de la tradición, el patrimonio y la historia de la ciudad. Está ubicada en el cuarto piso de la Biblioteca Pública Marco Fidel Suárez y reúne piezas arqueológicas que van desde el período prehispánico hasta la colo

Bello, 7 de octubre de 2026
•La Alcaldía de Bello abrió este espacio en el cuarto piso de la Biblioteca Pública Marco Fidel Suárez.
•La sala reúne piezas que narran la historia del municipio desde el período prehispánico hasta la época republicana.
•El proyecto fue ganador de la Beca de Arqueología Luis Duque Gómez de la Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales (FIAN), adscrita al Banco de la República, con una inversión de $143.100.000.
Bello cuenta con una sala arqueológica que refleja la importancia de la tradición, el patrimonio y la historia de la ciudad. Está ubicada en el cuarto piso de la Biblioteca Pública Marco Fidel Suárez y reúne piezas arqueológicas que van desde el período prehispánico hasta la colonia y la República, muchas de ellas nunca antes exhibidas al público, siendo una muestra cultural de quienes habitaron el territorio.
El proyecto «Museografía y adecuación de la sala centenario, componente sala arqueológica», presentado por la Secretaría de Cultura de Bello, fue ganador de la convocatoria Beca de Arqueología Luis Duque Gómez, de la Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales (FIAN), adscrita al Banco de la República, con una inversión de $143.100.000. Su objetivo es fortalecer el patrimonio arqueológico del municipio mediante el mejoramiento museográfico del espacio y afianzar su conservación y divulgación.
Quien visite la sala podrá hacer un recorrido por la historia de Bello: desde elementos en piedra del período precerámica y vasijas del período prehispánico temprano y tardío, hasta piezas de la colonia y la República que revelan cómo era la vida rural del municipio cuando existían las haciendas.
Entre los hallazgos más llamativos se encuentran ladrillos con la marca «NSS», correspondiente a Nicolás Sierra Sierra, propietario de una tejera local, y fragmentos de losa importada de China, Inglaterra, República Checa y Estados Unidos, evidencia de que en el Bello de antaño convivían distintas realidades sociales y económicas.
Muchas de estas piezas nunca antes fueron exhibidas al público, por lo que son fuente de conocimiento para los visitantes.


Nabor Castaño Cano, secretario de Cultura de Bello, afirmó que “pueden programar una visita guiada o recorrerla por su cuenta, deteniéndose a leer y aprender sobre cada una de las piezas. Además, las piezas rotarán por temporadas, así que siempre encontrarán algo distinto.”
Para Carolina Imbol Rúa, antropóloga del equipo de Patrimonio de la Secretaría de Cultura, el valor de la sala va más allá de las piezas: «El alcance de estas piezas para los bellanitas es generar identidad, reconocer cómo era nuestro pasado. Podemos ver una ciudad moderna hoy, pero llegar a esta sala y observar que hace 2.000 años había aldeas, que después de la conquista llegaron nuevas personas y se empezaron a construir casas coloniales… eso es identidad. Eso es saber quiénes somos y por qué esto es importante para nosotros», señaló.
Las piezas arqueológicas son las únicas que no requieren declaratoria para ser patrimonio — ellas, de por sí, lo son, conforme a lo establecido en la Constitución de 1991, que las reconoce como patrimonio de la nación.
