Briceño vuelve a encender las alertas por guerra rural y abandono estatal en Antioquia
Para Corpades, este fenómeno ha comenzado a vaciar varias veredas del municipio, debilitando el tejido social y afectando gravemente la economía campesina.

Antioquia, Colombia, 25 enero de 2026.- Según Corpades Habitantes de la región relataron que el sonido constante de disparos se prolongó durante horas, generando un ambiente de miedo y zozobra que obligó a varias familias a reunirse en una sola casa para buscar mayor protección. La situación, lejos de ser un hecho aislado, se suma a una cadena de confinamientos, desplazamientos y episodios de violencia que han afectado históricamente a esta zona rural.
El panorama ha despertado fuertes cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta del Estado y de la Fuerza Pública para anticipar y mitigar los riesgos en territorios vulnerables. Mientras se realizan consejos de seguridad, incluso de manera virtual, en el terreno las comunidades siguen expuestas a los enfrentamientos y al control armado, con una sensación generalizada de abandono institucional.
La persistencia de la violencia pone en entredicho los avances en materia de paz territorial. Los grupos armados ilegales que hoy protagonizan disputas por el control de corredores estratégicos continúan afectando directamente a la población civil, imponiendo el miedo y forzando el desplazamiento de campesinos que, ante la inseguridad, optan por abandonar sus tierras.
Para Corpades, este fenómeno ha comenzado a vaciar varias veredas del municipio, debilitando el tejido social y afectando gravemente la economía campesina. La organización advierte que esta situación no solo constituye una tragedia humanitaria local, sino que representa un impacto profundo para la región y para el país en su conjunto.
La situación que se vive en Briceño se ha convertido en un reflejo de las dificultades que enfrenta Colombia para garantizar una seguridad real en zonas rurales históricamente golpeadas por el conflicto armado. Organizaciones sociales y líderes comunitarios insisten en la necesidad de una intervención estatal integral que no se limite únicamente a operativos militares, sino que incluya una presencia institucional sostenida, inversión social y garantías efectivas de protección para la población civil, afirmó la ONG.
Mientras tanto, las comunidades rurales continúan atrapadas entre los enfrentamientos y la incertidumbre, a la espera de acciones concretas que les permitan recuperar la tranquilidad y permanecer en sus territorios sin miedo.
A.U.
