Chile registra uno de sus peores datos económicos en tres años: Imacec cae 1,5 %
La actividad económica de Chile cayó 1,5 % interanual en julio de 2026, arrastrada por un retroceso de 9,3 % de la minería y factores climáticos.

CHILE 4 de septiembre de 2026 – La actividad económica de Chile volvió a mostrar señales de debilidad en julio, cuando el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró una caída interanual de 1,5 %, arrastrado principalmente por el fuerte retroceso de la minería y, en menor medida, por las disminuciones de la industria manufacturera y los servicios.
Los datos preliminares del Banco Central de Chile muestran además que, en términos desestacionalizados, el Imacec disminuyó 1,7 % frente a junio y 2,1 % en doce meses. Julio tuvo la misma cantidad de días hábiles que el mismo mes de 2025.
El resultado interrumpió el repunte observado en junio y volvió a colocar a la economía chilena en terreno negativo. El retroceso de 1,5 % representa, además, uno de los registros más débiles de la actividad durante los últimos tres años.
Según la información de Radio Agricultura, el Banco Central explicó que el resultado estuvo determinado principalmente por la minería, cuya actividad se contrajo 9,3 % en comparación con julio de 2025. El sector también registró una disminución desestacionalizada de 9,4 % frente al mes anterior.
El comportamiento de la minería estuvo relacionado principalmente con una menor extracción de cobre. Las menores leyes del mineral, trabajos de mantenimiento y condiciones climáticas adversas afectaron el desempeño de uno de los sectores más importantes de la economía y las exportaciones chilenas.
El clima tuvo un impacto que trascendió a la actividad minera. Las condiciones meteorológicas dificultaron el funcionamiento normal de diferentes establecimientos productivos y afectaron actividades industriales y de servicios durante el mes.
América Económica destacó que la minería fue responsable de buena parte del deterioro registrado en julio. La producción de bienes en su conjunto retrocedió 3,2 % interanual y 3,4 % en términos desestacionalizados frente a junio.
La industria manufacturera tampoco consiguió escapar del escenario negativo. Su actividad disminuyó 3,1 % respecto al mismo mes del año pasado, influenciada principalmente por una menor elaboración de combustibles y productos químicos.
Los servicios, por su parte, registraron una contracción interanual de 0,7 % y descendieron 1,1 % respecto al mes anterior en términos desestacionalizados. La disminución estuvo relacionada con una menor actividad de servicios personales y empresariales, transporte, restaurantes y hoteles.
El sector educativo también resultó afectado por las condiciones meteorológicas, debido a las suspensiones de clases provocadas por el mal tiempo, circunstancia que incidió en el comportamiento de los servicios personales.
El comercio fue una de las excepciones dentro del balance mensual. La actividad comercial creció 0,7 % frente a julio de 2025, impulsada principalmente por las ventas minoristas de alimentos y vestuario y por las operaciones realizadas a través de plataformas digitales.
Sin embargo, el comportamiento comercial tampoco fue completamente positivo. Al comparar con junio y descontar los factores estacionales, el sector registró una disminución de 1,4 %, mientras el comercio mayorista mostró un desempeño más débil.
El denominado “resto de bienes” avanzó 3,4 % interanual, favorecido principalmente por una mayor generación eléctrica gracias a la disponibilidad de agua. Ese comportamiento contrastó con las fuertes caídas de la minería y la industria manufacturera.
La debilidad tampoco estuvo limitada exclusivamente al sector minero. El Imacec no minero registró una contracción interanual de 0,3 % y cayó 0,5 % frente a junio en términos desestacionalizados. En doce meses, la serie ajustada disminuyó 1,0 %.
El comportamiento de julio resulta especialmente relevante porque llegó inmediatamente después de la recuperación registrada en junio, cuando la actividad había logrado volver a crecer. El nuevo retroceso muestra las dificultades que enfrenta Chile para consolidar una recuperación sostenida durante 2026.
El Imacec ha presentado variaciones interanuales negativas en seis de los primeros siete meses de 2026, con junio como la principal excepción antes del nuevo deterioro registrado en julio.
El escenario también se produce después de un segundo trimestre débil. El Producto Interno Bruto de Chile se contrajo 0,2 % interanual durante ese periodo, afectado principalmente por la actividad minera, aunque los sectores no mineros consiguieron registrar crecimiento.
Las perspectivas para el conjunto del año ya habían sido revisadas a la baja. En junio, el Banco Central redujo su estimación de crecimiento económico para 2026 a un rango de entre 1 % y 1,75 %, frente a la proyección anterior de entre 1,5 % y 2,5 %.
La revisión respondió, entre otros factores, al menor desempeño de actividades vinculadas con los recursos naturales, especialmente la minería del cobre, además de la agricultura y la pesca.
Aunque una parte de la caída de julio estuvo asociada con condiciones climáticas y otros factores que podrían ser transitorios, el retroceso del Imacec no minero muestra que la pérdida de dinamismo alcanzó también a sectores menos directamente relacionados con la minería.
La evolución durante los próximos meses será determinante para establecer si la actividad consigue recuperar parte del terreno perdido durante el segundo semestre. La normalización de la producción minera, particularmente del cobre, será uno de los factores centrales para el desempeño de la economía chilena.
Por ahora, julio dejó un nuevo retroceso después del repunte de junio: el Imacec cayó 1,5 %, la minería se contrajo 9,3 % y la economía chilena volvió a mostrar las dificultades que enfrenta para recuperar un ritmo sostenido de crecimiento durante 2026.
Con información de Radio Agricultura y América Económica.
A.U.
